Cine

 

Secuela de “Ready Player One”

"Ready Player Two" se publicará en noviembre

Jesús Agudo en e.cartelera.es (10-07-2020)

En 2018 llegaba a los cines la última superproducción de Steven Spielberg, Ready Player One. La película era una adaptación de la novela de Ernest Cline que nos trasladaba a un futuro no muy lejano en el que la gente pasaba casi todo el tiempo en OASIS, una realidad virtual en la que puedes ser quien quieras y como quieras, siempre que lo puedas pagar, y que está plagada de guiños a la cultura pop de los 80 y 90.

De forma bastante inesperada, Ernest Cline ha anunciado que ha escrito una secuela de la novela y ya tenemos algunos detalles. El primero es el título: Ready Player Two (sí, menuda sorpresa). También tenemos fecha de lanzamiento, al menos en Estados Unidos: el 24 de noviembre.

De momento no se ha filtrado ningún detalle de la trama. El primer libro terminaba con la victoria de Wade Watts en el reto que había creado James Halliday, padre de OASIS, que implicaba superar varias pruebas y encontrar el Easter Egg que otorgaba la propiedad de la realidad virtual y una enorme suma de dinero. Ni siquiera sabemos si Wade será el protagonista o si se centrará en nuevos personajes.

¿Emocionará a Spielberg (otra vez)?

La película de Steven Spielberg, que contó con Tye Sheridan y Olivia Cooke como protagonistas, acabó recaudando más de 580 millones de dólares en la taquilla mundial, siendo uno de los mayores éxitos del cineasta en los últimos años. Aunque no está confirmada una película de Ready Player Two todavía, si tenemos que esperar a que Spielberg la haga como estamos esperando a la secuela de 'Las aventuras de Tintín'... mejor la recreamos en OASIS, que llegará antes, seguro.

Cine

 

El 26 de junio volvemos al cine

Personal Assistant' y 'La posesión de Mary', primeros estrenos

Jesús Agudo en e.cartelera.es (4-06-2020)

Tras meses con las puertas cerradas, los cines están preparando por fin su reapertura. Las salas se vieron obligadas a cerrar con el estado de alarma por la pandemia del coronavirus, y aunque algunos ya han iniciado el proceso de reapertura, solo lo pueden hacer en las ciudades más adelantadas en las fases de desescalada. Pero todas las previsiones marcan el 26 de junio como fecha en la que el grueso de los cines volverá a abrir

Y hay distribuidoras que no quieren esperar más y ese mismo día empezarán a ofrecer los primeros estrenos post-coronavirus. Universal Pictures inaugurará la "nueva normalidad" con Personal Assistant, protagonizada por Dakota Johnson, Tracee Ellis Ross y Ice Cube. La película se centra en el personaje de Johnson, que hace de la asistente de la legendaria artista Grace Davis (Tracee Ellis Ross) mientras intenta sacar adelante su sueño de ser productora musical. Universal ha anunciado que también la estrenará en Dolby ATMOS.

Por su parte, eOne Spain lanzará ese mismo 26 de junio La posesión de Mary, película de terror protagonizada por Gary Oldman y Emily Mortimer. En la película, David (Oldman) es un experto marino que convence a su familia para comprar un barco de vela rodeado por el misterio. Lo que parecía la mejor decisión para él y los suyos se acaba convirtiendo en una pesadilla.

Para los cinéfilos, A Contracorriente Films tiene un regalazo. Qué mejor manera de dar la bienvenida de nuevo a los cines que con un homenaje a la experiencia de la gran pantalla como es Cinema Paradiso. El 26 de junio también llegará a las salas este clásico de Giuseppe Tornatore.

¿Hueles ya las palomitas? A partir del 26 de junio, ¡todos al cine! #AcuérdateDeLosCines

Doug Liman dirigirá a Tom Cruise en el espacio

Por David Larrad en cinemascopics.com (27-05-2020)

Parece que Tom Cruise quiere pasar a la historia como el actor con los proyectos más arriesgados del cine. En la saga de Misión Imposible ya ha rodado algunas escenas bastante locas, pero ahora irá más allá. Ya que hará una película filmada directamente en el espacio. No hay nada igual hasta la fecha. Para ello contará con la ayuda de la NASA y de la empresa de Elon Musk.

Todavía no hay mucha información sobre esta película espacial de Tom Cruise, pero ahora se ha revelado que Doug Liman dirigirá la acción una vez que la tripulación despegue.

El cineasta, trabajó anteriormente con Cruise en Edge of Tomorrow (Al filo del mañana) y American Made (Barry Seal. El traficante). Ambos son amigos y juntos han hecho un buen trabajo. Además han estado bastante tiempo planeando este proyecto. Doug Liman ya ha completado el primer borrador del guión.

Estaban preparando otra película espacial.

Se da el caso curioso de que Liman y Cruise estuvieron desarrollando otro proyecto conocido como Luna Park para Paramount Pictures, pero a pesar del título y la premisa (se dice que gira en torno a un grupo de empleados renegados que exploran la luna para robar una fuente de energía) el estudio insiste en que esto es una película completamente separada. Así que crearán los decorados,  habrá croma verde y no se irán al espacio a rodar.

Todavía no se sabe cuándo saldrán de la Tierra para grabar esas escenas tan impactantes. Doug Liman se encuentra actualmente en post-producción en la película Lionsgate / BRON Chaos Walking con Daisy Ridley y Tom Holland; mientras que Tom Cruise tiene que terminar de rodar las dos nuevas entregas de Misión Imposible bajo las órdenes del director Christopher McQuarrie.

“Orígenes secretos"llegará a Netflix el 28 de agosto

El Independiente (25-05-2020

Orígenes secretos, la opera prima de David Galán Galindo, protagonizada por Javier Rey y Brays Efe, llega el próximo 28 de agosto a Netflix y lleva al espectador a un Madrid asediado por un asesino en serie que va matando a gente anónima imitando las primeras apariciones de los superhéroes más conocidos.

La plataforma anunció este lunes la fecha del estreno y ha lanzado el primer tráiler de esta película basada en el libro homónimo del director, que se publicó en 2016, y en el que se puede ver a Brays Efe como dueño de una tienda de cómics y a Javier Rey como un policía que está investigando un caso. Cosme (Antonio Resines) es el mejor detective de su comisaría, pero le ha llegado la hora de la jubilación, así que le pasa el relevo a David (Javier Rey), que es joven e impulsivo.

Norma (Verónica Echegui), jefa de ambos y amante del ‘cosplay’, decidirá que en este caso deben contar con Jorge Elías (Brays Efe) como asesor externo, porque el único hilo en común entre los diferentes asesinatos es el mundo de los superhéroes y él lo sabe todo al respecto. En este thriller-comedia alocado y lleno «del tipo de superhéroes que el público español es capaz de creerse», Antonio Resines señalaba a EFE hace unos meses que su papel es el «más normal de todos», un personaje que ayuda a «conectar todo esto con la realidad».

Película y personaje por el que Rey está «cumpliendo un sueño»: «David me ha hecho un regalo enorme al darme este papel. Siempre quise hacer un thriller y siempre quise que hubiera superhéroes», señalaba el actor conocido popularmente por «Fariña» en una pausa de rodaje. El reparto de la película se completa con la participación de Ernesto Alterio, Carlos Areces, Leonardo Sbaraglia y Alex García.

Cine

 

Desescalada

El autocine de Denia, reabre este jueves

El Independiente (13-05-2020)

La primera sala del séptimo arte que reabre en España será el autocine 'Drive-In' de Dénia (Alicante), donde la risa de los Minions y el rugido de los dinosaurios de Parque Jurásico abrirán mañana jueves la nueva temporada en una sesión doble con precios reducidos y un aforo del 30 por ciento.

Este autocine alicantino es el más antiguo del país, según cuenta su propietario, Carlos Miralles, quien lo abrió el 9 de junio de 1979 junto a su mujer, Dolores, y en estos 41 años de vida no había cerrado nunca hasta el estado de alarma decretado por la crisis sanitaria. Tras pasar el área de salud de Dénia a la fase 1 de la desescalada, exhibirá dos películas seleccionadas por sus propios espectadores: la cinta de animación ‘Los Minions’ (2015) y ‘Parque Jurásico’ (1993).

"En condiciones normales, nos vemos casi obligados a programar cine comercial norteamericano, pero en esta ocasión es distinto, vamos a proyectar el cine que ha elegido nuestro público", comenta el propietario. La entrada para el pase doble será de 5 euros por persona y la dirección de la empresa familiar que gestiona el cine, formada por Miralles, su esposa y uno de sus hijos, ha decidido que los usuarios no paguen por el coche, como es habitual en este tipo de espectáculos.

"No hacemos esto por dinero, no vamos a aprovecharnos de que no tenemos competencia para hacer negocio", ha subrayado Miralles antes de señalar que las entradas se pusieron a la venta el pasado martes por internet y que llevan "muchas vendidas", aunque desconoce si se llenará el aforo del 30 por ciento. De los 300 vehículos que normalmente caben en el 'Drive-In', sólo podrán acceder, de momento, 100: "Si pasamos a fase 2, el aforo será del 50 por ciento", explica.

En la actualidad, quedan seis cines para automóviles en todo el país y, junto al de Dénia, están El Sur (Mutxamel, Alicante), el Star (Valencia), el RACE (Madrid) y los de Getxo (Vizcaya) y Gijón (Asturias).

Qué va a suponer el coronavirus para los cines

 

Gonzalo Franco en e.cartelera.es (18-03-2020)

En el cine, el Covid-19 se está haciendo notar cada vez más. Personalidades infectadas, retrasos en los estrenos, rodajes paralizados... Y cierre de salas, evidentemente. En China, Corea o Italia ya son varias semanas las que han pasado desde que se tomara la medida. En España, los cines también cerraron sus puertas estos últimos días. Y en Estados Unidos, principal mercado para las películas de Hollywood, el proceso también se está repitiendo.

Toda esta lógica estrategia para tener a la gente en sus casas tendrá sus consecuencias, y algunas de ellas se percibirán incluso en el largo plazo. Según recoge Deadline, en EE.UU. ya son 4.000 los cines clausurados y quedan tan solo un 20% aún abiertos. El impacto económico de esto será más fuerte cuanto más se prolongue el problema, y aunque ahora se estiman ya unos 20.000 millones de dólares en pérdidas, esto podría aumentar. Las millonarias pérdidas previstas afectarán tanto a salas grandes como a las más pequeñas. A las primeras porque el número de espectadores que suelen percibir es mayúsculo, por lo que esa ausencia de entrada de dinero será un azote considerable para los grandes conglomerados. Y a las más pequeñas e independientes porque muchas no tienen la capacidad presupuestaria suficiente para enfrentarse a un cese de actividad tan largo.

Otro de los puntos que preocupa es el de los estrenos en el momento en el que todo vuelva a abrir. El cuándo llegará es incierto, por lo que los estrenos planeados en estas semanas se ven desplazados. Algunos como 'Fast & Furious 9' ya tienen nueva fecha, pero otros grandes taquillazos como 'Mulan' o 'Viuda Negra' se encuentran a la espera de que el virus desaparezca. Eso provocará movimientos también en los estrenos del resto del año, ya que para los cines sería contraproducente que varios blockbusters coincidan en fecha.

Si se colocan estos estrenos a principios de julio, por ejemplo, Disney tendría que mover 'Free Guy', previsto para esas semanas. Esto podría llevar a una reacción en cadena que acabe moviendo todos los grandes estrenos varios meses, arrastrando a 2021 a algunos que a priori no estaban afectados por la pandemia. Así, distribuidoras y exhibidoras se encuentran en un punto en el que tampoco pueden planificar su estrategia para paliar pérdidas, ni siquiera a largo plazo.

Botón de reinicio

Por si fuera poco, existe otra gran incertidumbre con respecto al reinicio de la actividad en los cines. ¿Tendrán que limitarse al principio el número de entradas vendidas o los horarios establecidos? Porque hay que tener claro que la vuelta a la normalidad de la sociedad no va a ser algo rápido que ocurra de un día para otro, ya que el virus podría reactivarse si no se toman las precauciones adecuadas. En ese aspecto, la recuperación de las salas se presupone que será lenta.

Por último, el proceso de promoción de películas también es una incógnita. Es cierto que estos meses de encierro pueden provocar que mucha gente salga con aún más ganas de ir al cine. Pero las películas necesitarán volver a colocarse en el marco de la actualidad con una fuerte campaña publicitaria. Y para ello necesitan además la ayuda de otros eventos que también están suspendidos y que son el cebo perfecto para captar audiencia, como ocurre con los deportivos. En definitiva, hasta que no se vislumbre la salida a la crisis del coronavirus será imposible determinar su impacto en los cines, pero es evidente que será de gran envergadura.

"Cats" arrasa en los "antioscar"

 

Sergio sevillano en e-cartelera (17-03-2020)

Si hay un tema común estos días es el coronavirus, afectando a la industria del cine y haciendo que todo lo que la rodea se tenga que adaptar. Es por ello por lo que la ceremonia de los Razzie de este año se ha tenido que cancelar, emitiendo los ganadores vía prensa. Sin embargo, vemos como “Cats”, la que partía como favorita desde antes incluso de conocer las nominaciones ha arrasado.

Y es que “Cats”, una de las películas más criticadas este año, se ha llevado 6 premios incluyendo peor película, guion y director. Además, otras como “Rambo: Last Blood” tampoco se han quedado sin su premio consiguiendo el de peor remake, y John Travolta el de peor actor por “The Fanatic” y “Trading Paint” La buena noticia se la ha llevado el actor Eddie Murphy, quien ha conseguido el "Razzie de redención" por “Yo soy Dolemite”. Aquí tenéis la lista completa de ganadores:

Lista de ganadores de los premios Razzie 2020

Peor película

- “Cats”

Peor actor

- John Travolta por 'The Fanatic' y 'Trading Paint'

Peor actriz

- Hilary Duff por 'El asesinato de Sharon Tate'

Peor actor de reparto

- James Corden por “Cats”

Peor actriz de reparto

- Judi Dench por “Cats”

Peor pareja

- Cualquier bola de pelo mitad felino / mitad humano en “Cats”

Peor guion

- “Cats”

Peor director

- Tom Hooper por 'Cats'

Peor remake, plagio o secuela

- “Rambo: Last Blood”

Peor desprecio temerario por la vida humana y la propiedad pública (categoría nueva)

- “Rambo: Last Blood”

Razzie de redención

- Eddie Murphy por “Yo soy Dolemite”

ADÚ, dejó en taquilla más de 1,700.000 euros

Redacción 17-02-2020)

Desde su estreno en cines el pasado 31 de enero, el largometraje de Salvador Calvo ADÚ ha constituido uno de los más destacados fenómenos cinematográficos de este invierno, al atraer el interés de más de 290.000 espectadores. y dejar en taquilla, en la primera semana de proyección, 1.715.000 euros. La consecuencia fue que en su segundo fin de semana en cartelera, incrementó su presencia en 25 cines más (374 pantallas en total).

Protagonizada por Luis Tosar, Anna Castillo, Álvaro Cervantes, Jesús Carroza, Miquel Fernández, Moustapha Oumarou, Zayiddiya Disssou y Adam Nourou, ADÚ es una producción de Ghislain Barrois y Álvaro Augustin (Telecinco Cinema), Javier Ugarte (La Terraza Films), Edmon Roch (Ikiru Films) y Un Mundo Prohibido AIE, con la colaboración de Mediaset España y Mediterráneo Mediaset España Group y la financiación del ICAA. Está distribuida por Paramount Pictures Spain.

Sinopsis

En un intento desesperado por alcanzar Europa y agazapados ante una pista de aterrizaje en Camerún, un niño de seis años y su hermana mayor esperan para colarse en las bodegas de un avión. No demasiado lejos, un activista medioambiental contempla la terrible imagen de un elefante, muerto y sin colmillos. No solo tiene que luchar contra la caza furtiva, sino que también tendrá que reencontrarse con los problemas de su hija recién llegada de España. Miles de kilómetros al norte, en Melilla, un grupo de guardias civiles se prepara para enfrentarse a la furibunda muchedumbre de subsaharianos que ha iniciado el asalto a la valla. Tres historias unidas por un tema central, en las que ninguno de sus protagonistas sabe que sus destinos están condenados a cruzarse y que sus vidas ya no volverán a ser las mismas.

El director de cine más odiado de la historia

Salva Rubio en Jot Down

¿Se imaginan ustedes un director con la impresionante cifra de más de cuarenta películas en treinta años de carrera? ¿Que además tuviese una decena de créditos televisivos? ¿Más de veinte de videoclips con algunas de las mayores estrellas del pop y del rock de la historia? ¿Qué hubiese hecho incluso cómics, pornografía, videojuegos y hubiese actuado en sus propias películas?

¿Un director que pese a todo ello, o mejor dicho, por todo ello, hubiese visto su carrera, desde su primera obra, manchada por la polémica, el rechazo, denuncias, envidia, odio y venganzas?

Ese director se llama Alan Smithee.

¿No les suena? Hay una explicación. Como dice el Apocalipsis, aunque sea cinematográfico, es Legión, es decir, son muchos en uno.

Hollywood antes de Alan Smithee

Para entender esta paradoja, hay que comenzar explicando de forma somera cómo se otorgan los créditos en esa entidad-lugar compleja, fascinante y esencia del siglo XX que llamamos Hollywood.

En efecto, como ya explicamos en un artículo anterior, la lista de nombres que corre en cascada antes y/o después de una película es definida, no por los productores (como ocurre en España, con la «transparencia» habitual de nuestra industria), sino por un organismo independiente; en el caso de los guionistas, la WGA. Los directores tienen la DGA, o Director’s Guild of America.

Fundada en 1936, es un sindicato (craft union) que representa los intereses de directores de cine y su equipo cercano, como los ayudantes de dirección, en cine, televisión, documental, publicidad, etc. Con nombres en su presidencia como King Vidor, Frank Capra, George Marshall, Joseph L. Mankiewicz, Robert Wise, Robert Aldrich o Martha Coolidge (la primera mujer en presidir, en 2002), tiene unos dieciséis mil miembros.

Una de las funciones básicas de la DGA es dirimir créditos. Si bien en el mundo del guion hay multitud de combinaciones posibles (idea original, historia, guion, reescrituras, revisiones, asesorías, script-doctoring) que tienen como objetivo que todo aquel que haya podido colaborar en el guion vea su aportación justamente reconocida, en el personalista universo de la dirección de cine prevalece una regla: lograr por cualquier medio que el crédito de dirección se otorgue a solo una persona.

Este objetivo tenía y tiene una finalidad clara: reforzar la auteur theory, esa que dice que pese a que el cine es un proceso industrial y colectivo en el que intervienen cientos de personas, una sola de ellas es el responsable estético, narrativo, visionario y de autoridad del resultado final: el artista. Con ello además se quiere evitar que la injerencia de productores, actores, resto del equipo, además de familiares de los citados y gentes cualesquiera que pasaran por ahí —como suele ocurrir— opinen. Hay, en fin, toda una historia de los grandes hallazgos, diálogos, escenas y soluciones acreditadas a directores y que no les salieron de sus magines, pero eso es material para otro artículo.

Hay, en todo caso, una excepción a la regla del director único, por supuesto, y son los equipos creativos, como los hermanos Coen, las hermanas Wachowski, los hermanos Hughes, los hermanos Russo y muchos otros, aunque no sean hermanos, y aquí hay material anecdotario tan sabroso como, por ejemplo, que en Sin City la DGA rechazó el crédito conjunto de dirección a Robert Rodriguez y al dibujante Frank Miller por la «peregrina» razón de que no habían trabajado juntos; en honor a Rodríguez hay que decir que se dio de baja en la DGA para que Miller pudiera finalmente compartirlo.

Y es que no tanta gente se siente cómoda bajo el paraguas a priori protector de la DGA: algunas celebrities de la dirección como George Lucas o el Quentin Tarantino de las seis primeras películas consiguieron no pertenecer al lobby en cuestión, aunque es difícil no hacerlo: cualquier gran estudio exige al director su pertenencia para garantizar un mínimo de buenas prácticas y, como en cualquier sindicato, poder presionar sobre los mandamases como lobby. Ser de la DGA tiene otra pega: los directores están obligados a no firmar su obra con seudónimos.

Sin embargo, en 1968 hubo un problema.

Nace una estrella y se llama Alan Smithee

Robert Totten era un experimentado y respetado director de televisión, que como tantos de ellos estaba en busca de su particular grial: saltar de la pequeña pantalla al mundo del cine. No iba mal encaminado, pues había demostrado sus capacidades dirigiendo series como la bélica The Galant Men, el wéstern The Legend of Jesse James y acabaría dirigiendo episodios de Kung Fu; es recordado sobre todo por la serie Gunsmoke, uno de esos seriales clásicos de la CBS que estuvo veinte años en antena, del tipo que Tarantino recuerda en su Érase una vez en Hollywood.

El caso es que la gran oportunidad del bueno de Totten llega en 1969, cuando nada menos que Don Siegel (La invasión de los ladrones de cuerpos, Harry el Sucio, La fuga de Alcatraz y varios vehículos más para Clint Eastwood) recomienda a Totten para un wéstern crepuscular llamado Death of a Gunfighter. Totten acepta y comienzan los problemas.

Pese a su experiencia en el wéstern clásico, Richard Wildmark, estrella de la película y villano arquetípico de los años cuarenta, no se entendía con Totten, desacuerdo que acabó en animadversión, y tras un año de choques terminó forzando su despido. Se le dio así a Siegel el regalo envenenado de tener que terminar de dirigir la película de su recomendado, pero al acabar lo que él entendió como un trabajo menor (en realidad rodaron casi el mismo metraje), este decidió que no debía ser su nombre el que estuviera en los créditos, sino el  de su amigo Totten. A lo que, por supuesto, se negó Wildmark, pero no importaba: el mismo Totten, con un cabreo considerable, tampoco quería ya firmar la peli.

Pero esta no se puede estrenar sin un director en los créditos. ¿Qué hacer?

La DGA, por primera vez en su historia, se encontró con una patata —o más bien una pistola— caliente en las manos. No se podía estrenar sin crédito de director, y los estatutos decían claramente que el auteur no podía usar un pseudónimo. Así que llegaron a una solución intermedia: crear un pseudónimo, sí, pero oficial, para futuros casos en los que un director, al sentirse maltratado por el estudio, rechazara el crédito. O, como el tiempo probaría, también para aquellos a los que se les arrebatara por malas prácticas.

Nace así «Alan Smithee», de quien el mismísimo Roger Ebert consideró su primera película como «un wéstern extraordinario… de un nombre que no me resulta familiar».

No es mi película, es de Alan Smithee

¿Por qué llamarle Alan Smithee? A priori, lo que se quería era un nombre suficientemente común como para no llamar la atención, pero que no se hubiese usado antes en Hollywood. La propuesta inicial fue de «Alan Smith», pero claro, ya estaba en uso, por lo que se modificó hasta lograr una sonora peculiaridad que garantizara el anonimato perfecto.

Pero por otro lado el nombre tenía que servir a los miembros de la industria como un aviso a navegantes público y vergonzante que advirtiera a futuros directores de que la productora había interferido con el trabajo de un colega. Otra razón es que, llegado el caso, si una mujer lo requiriese, podría ser acreditada como «Alana Smithee». Nunca ocurrió. Un detalle más: para aquellos que gusten de la conspiración, un rumor dice que en realidad es un anagrama de «the alias men».

La decisión de acreditar a Smithee no es, en todo caso, baladí: recordemos que elegirle como director equivale a perder la autoría de la obra, lo que puede desearse para mantener la reputación propia, pero con ello también se renuncia los futuros royalties (residuals) que la cinta producirá igualmente. Y además, según las reglas del sindicato, el director tendría prohibido hacer públicas las circunstancias que rodeaban al abandono de la película o incluso reivindicarse en el futuro como director de la misma.

El seudónimo, y la solución, agarraron fuerte: el mismo año lo reclama Jud Taylor, otro director televisivo con créditos como El fugitivo, The Man From UNCLE o Star Trek (lo que invita a pensar si estas presiones no eran más comunes de lo que parece). Taylor intentó también dar el salto al cine con Fade In, un infumable wéstern de Burt Reynolds (quien dijo que «debería de haberse llamado Fade Out»), para cederle el mérito a Smithee, y volvió a pedir el crédito maldito con la pésima City in Fear, protagonizada por David Janssen y Mickey Rourke.

Fue común, a partir de entonces, que numerosas películas acabaran siendo dirigidas por Smithee, la mayor parte de ellas de nombres que nunca arraigaron en el imaginario cinematográfico y que hoy en día son carne de aficionados al más chungo terror, a la serie B o a las clasificadas como «R»: películas que en general fueron basura ochentera y carne de videoclub, bodrios añejos que hacen las delicias de los fans hoy en día, y de las que sus directores se alejaron como si fueran la peste misma.

Créditos de Dune.

Entre ellas está la parodia Student Bodies de 1981, un spoof de los slasher contemporáneos realizada casi treinta años antes de Scary Movie, dirigida y rechazada por Michael Ritchie (The Candidate, The Bad News Bears y varias comedias de Chevy Chase). También tenemos Appointment With Fear (1985), por la que Ramsey Thomas se escondió con razón tras Smithee tras pergeñar una escena final que incluía un bebé de ojos verdes poseído por el espíritu de un asesino.

No olvidemos películas tan olvidables y olvidadas como Ghost Fever, cuya discutible premisa trata de dos detectives negros atrapados en una antigua plantación de esclavos, y de la que un tal Lee Madden se alejó todo lo posible, sin éxito a juzgar por el resto de su apestada carrera posterior. O el documental Wadd, sobre la estrella porno John C. Holmes, tocada y hundida por los asesinatos de Wonderland, dirigida por un cierto Cass Paley, del que no se ha vuelto a saber nada. Citemos también el prometedor título Bloodsucking Pharaohs in Pittsburgh de un señor llamado Dean Tschetter, cuyo último trabajo ha sido en el departamento de arte de Mary Poppins Returns.

Pero el talento de Alan Smithee no solo ha ocultado a directores olvidados; en su momento grandes estrellas, franquicias o actores en mejores o peores momentos de su carrera han sido dirigidos por él. El director Stuart Rosenberg, tras haber dirigido varias películas con Paul Newman, entre ellas Cool Hand Luke, además de a Jack Lemmon o a Robert Redford, se encontró a los mandos un bodrio de acción llamado Let’s Get Harry que poco hizo por las carreras de Robert Duvall, Mark Harmon o Thomas F. Wilson (Biff de Regreso al Futuro).

Incluso un actor/director/autor tan especialito como Dennis Hopper cedió a Smithee su crédito del thriller Catchfire, que contaba con el increíble elenco de Jodie Foster, Vincent Price, Charlie Sheen, John Turturro, Joe Pesci, Catherine Keener o, alucinen, Bob Dylan, además de, por supuesto, él mismo (aunque hay que aclarar que a la versión en VHS, con dieciocho minutos más, sí le prestó su nombre). Dan ganas de ver también Solar Crisis de Richard C. Sarafian, director de la gran Vanishing Point y que, a los mandos de una coproducción japonesa-americana sin actores japoneses pero sí con Charlton Heston, Jack Palance y Peter Boyle (literalmente, El jovencito Frankenstein) terminó por aceptar que su trabajo lo firmara, claro, Alan Smithee.

Hitchcock se habría tragado el puro tras ver Los Pájaros II de Rick Rosenthal (director original de Halloween II y Halloween: resurrection) y la franquicia Hellraiser presenta una aparición estelar de Smithee en su cuarta parte, Bloodline, después de que cambios en el montaje eliminaran veinticinco minutos de película. Por otra parte, River Made to Drown In es uno de esos monstruos improbables en los que el desastre se veía de lejos, un drama familiar con Richard Chamberlain (El pájaro espino), Michael Imperioli (Christopher Moltisanti en Los Soprano), James Duval (Donnie Darko) y, sorpresa, la cantante Ute Lemper, que muy seguramente no sabía dónde se metía, y cuyo director James Merendino se desentendió totalmente de la película, por lo que tuvo que acabarla, lo han adivinado, el infalible Smithee. Acabemos esta sección con un tipo llamado Kiefer Sutherland, que tras protagonizar y dirigir Woman Wanted en 1999 finalmente decidió que solo quería crédito por lo primero; tiene además el dudoso honor de haber sido la última película en ser atribuida al bueno de Alan.

Lo que no quiere decir que fuese el último crédito que atribuirle. Nuestro nuevo director favorito ha trabajado también en televisión, vídeo musical e incluso animación y videojuegos.

En efecto, sonoros títulos como McGyver, Tiny Toon Adventures, La Femme Nikita o The Twilight Zone (serie a la que volveremos más adelante, por una razón mucho más seria) tienen en su trayectoria episodios dirigidos por Alan. Y videoclips como «I Will Always Love You» de Whitney Houston, «Digging the Grave» de nuestros adorados Faith No More, «Victory» de Puff Daddy feat The Notorious B.I.G y Busta Rhymes, y un largo etcétera que incluye nombres como Blondie y Roman Coppola, Jennifer Lopez y Francis Lawrence, Destiny’s Child y Marc Klasfeld e incluso Metallica en su infame «Some Kind of Monster».

¿Quieren más despropósitos? En Estados Unidos, una película con tacos, blasfemias o el más nimio erotismo será censurada, cortada y remontada por la productora para emisión en aviones, autobuses y similares, y no se extrañen, pues, si encuentran que títulos como Dune (David Lynch), el anime Gunhed (Masato Harada), The Guardian (William Friedkin), ¿Conoces a Joe Black? (Martin Brest) o incluso Heat de Michael Mann fueron, en realidad, dirigidas, lo han adivinado, por Alan Smithee.

Y es que Alan también ha escrito cómics como Daredevil, ha tocado la guitarra con frikis de internet, dirigió el trailer de Metal Gear Solid 4 para Hideo Kojima, le puso voz a personajes de Street Fighter X Tekken, e incluso, no podía faltar, dirigió un vídeo para el señor Burns en un episodio de la décima temporada de The Simpsons.

Smithee por imposición: el terrible caso de John Landis

Iba a ser una de las grandes películas de 1983 y Hollywood se frotaba las manos: el milagro del mainstream y rey de los ochenta Steven Spielberg estaba produciendo una película antológica de The Twilight Zone, la exitosísima serie de televisión creada por Rod Serling en 1969 y que había formado parte de sus influencias primigenias.

Junto a él, lo mejor de una generación de jóvenes directores influidos por su padrino y cuyas carreras estaban destinadas a marcar una generación: Joe Dante (que pronto haría Gremlins), George Miller (Mad Max) y un tal John Landis, cuyo futuro hollywoodiense prometía a juzgar por The Blues Brothers o Un hombre lobo americano en Londres.

Cada uno de ellos, incluido Spielberg, habría de dirigir un episodio, con Landis como estrella ocupándose además del prólogo y el epílogo. Su segmento, titulado «Time Out», contaba como un racista viajaba en el tiempo y sufría un mal karma de persecuciones en la Francia ocupada por las SS, el KKK en el Sur y en Vietnam por soldados norteamericanos.

Es precisamente durante el rodaje de esta parte cuando se desató la tragedia: mientras rodaban una escena, el actor Vic Morrow, famoso sobre todo por su trabajo televisivo, y los niños Myca Dinh Le y Renee Shin-Yi (siete y seis años respectivamente) fallecieron cuando les cayó encima un helicóptero cuyo rotor trasero sufrió daños por la cercana explosión de una carga de efectos especiales.

Landis y otros cuatro miembros de su equipo fueron acusados de homicidio involuntario. En efecto, había infringido la legislación californiana con respecto a la contratación de niños, y la acusación trató de demostrar que el director fue imprudente, no informó a los padres de los peligros e ignoró las múltiples advertencias de su equipo, que al parecer avisaron de los riesgos de la escena tal y como la quería rodar. Landis y el resto de los acusados fueron absueltos, y terminaron pagando una millonada a las familias de los fallecidos, entre ellos a la hija de Morrow, una veinteañera llamada Jennifer Jason Leigh.

Como resultado del fallo, el nombre del segundo ayudante de dirección Andy House fue eliminado de los créditos, y en su lugar firmó Alan Smithee. Landis pudo firmar todo lo rodado y estrenado con su propio nombre, pero como por justicia divina,su carrera ya no remontó, como él mismo reconoció en 1996 hablando para The Financial Times. Parece que su amistad con Spielberg terminó en aquel momento, de cuyas declaraciones rescatamos esta: «Si algo no es seguro, es el derecho y la responsabilidad de cualquier actor o miembro del equipo es gritar «¡Corten!»».

Alan Smithee ha muerto, larga vida a Alan Smithee

A la muerte de Alan Smithee contribuyó un factor que, como en un final perfecto made in Hollywood, le terminan dando a su vida y muerte una dimensión redonda e irónica.

En 1997 se estrena el falso documental An Alan Smithee Film: Burn Hollywood Burn. Protagonizada por el Monty Python Eric Idle y con un cast bizarro que incluyó a Ryan O’Neal, Coolio, Sylvester Stallone, Chuck D, Jackie Chan, Whoopi Goldberg o (wtf!) Harvey Weinstein, cuenta la historia de un director llamado, claro, Alan Smithee, que huye con el negativo de su película, horrorizado por el montaje que le ha impuesto el estudio.

Escrita y producida por Joe Eszterhas (Showgirls), ganó cinco premios en los Razzie, incluyendo, claro, «peor película». Solo se estrenó en diecinueve cines y Roger Ebert le dio cero estrellas. Hoy en día tiene un 8% de aprobación en Rotten Tomatoes y el propio Idle comentó durante la promoción que le parecía «horrible». Sin embargo, y aunque muy poca gente la vio, la polémica llegó a foros y redes internáuticos de entonces y popularizó el nombre de Alan Smithee (y lo que había tras él) entre el gran público. Ya no era un secreto de la industria, Smithee había alcanzado la gloria popular que merecía.

¿Se imaginan cómo acaba la cosa? Como la posmodernidad manda, la profecía se cumplió y el director Arthur Hiller, tras ver el montaje de Eszterhas, decidió retirar su nombre y acreditar a Alan Smithee en su lugar.

Si bien algunos críticos lo consideraron un truco para atraer la atención sobre la película, preferimos quedarnos con la justicia poética: en el año 2000, la DGA dejó de usar oficialmente el seudónimo en cuestión y ahora permite el uso de otros.

Parece ser que el nombre «Alan Smithee» había sido asociado con demasiadas películas malas.

Mejor película de las estrenadas el 6 de diciembre

Más de 100.000 espectadores han visto “Legado en los huesos”

Legado den los huesos fue la película más taquillera de las estrenada el vienes 6 de diciembre, al convocar a más de  100.000 espectadores.

Este film, dirigido por Fernando González Molina, es la segunda parte de la Trilogía del Baztán, adaptación cinematográfica del fenómeno literario homónimo de Dolores Redondo -ganadora del Premio Planeta-  cuya obra ha alcanzado una cifra de  2.000.000 de lectores.

El guardián invisible, primera parte de la Trilogía, fue vista por 600.000 espectadores y recaudó más 3.600.000 euros, la adaptación cinematográfica del resto de la trilogía se ha llevado a cabo bajo un modelo de producción similar al de las grandes producciones internacionales actuales e inédito en España. Ambas se ha rodado a la vez, a lo largo de dieciocho semanas, en Barcelona, Pamplona y el Valle de Baztán.

Legado en los huesos es una producción de Nostromo Pictures y Mantecadas Salazar AIE, en asociación con Atresmedia Cine y Nadcon Film, con la producción asociada de ZDF, ARTE y Orange con la participación de Atresmedia y Cosmopolitan TV. Está distribuída por DeAplaneta.

Protagonistas

Marta Etura  (Celda 211, El hombre de las mil caras), Carlos Librado “Nene” (‘Gigantes’), Francesc Orella (‘Merlí’, Lasa y Zabala), Benn Northover (Harry Potter y las reliquias de la muerte), Itziar Aizpuru (Loreak), Elvira Mínguez (El desconocido, Truman), Colin McFarlane (Batman Begins, El caballero oscuro), Susi Sánchez (La enfermedad del domingo, Julieta, Dolor y gloria), Patricia López (‘La peste’, ‘La otra mirada’), Pedro Casablanc (B,Truman), Paco Tous (‘La casa de papel’, “Señor, dame paciencia”) , Manolo Solo (“Tarde para la ira”, “La isla mínima”),  Leonardo Sbaraglia (Relatos salvajes, Dolor y Gloria) interpretando al Juez Markina, Imanol Arias (‘Cuéntame cómo pasó’, Anacleto: Agente secreto), en la piel del Padre Sarasola, Ana Wagener (Contratiempo, El reino) como Fina Hidalgo y Eduardo Rosa (‘Presunto Culpable’) como el subinspector Goñi.

Sinopsis

Ha pasado un año desde que Amaia Salazar resolviera los crímenes que aterrorizaron al valle del Baztán. Embarazada y decidida a dejar atrás lo vivido en Elizondo, la vida de la inspectora se ve de nuevo alterada por un suceso inesperado: el suicidio de varios presos que dejan una única palabra escrita en la pared de sus celdas, Tarttalo. Los peligros que Amaia creía haber dejado atrás regresan con más fuerza que nunca y la inspectora deberá enfrentarse a este nuevo caso en una vertiginosa investigación amenazada por la presencia de su propia madre.