Nieves Concostrina. Otra forma de contar la Historia

Por Juan Ortiz en Actualidadliteratura

Nieves Concostrina es una escritora madrileña reconocida por su original manera de contar hechos históricos. Desde sus inicios, su objetivo ha sido mostrar los acontecimientos con un toque de humor, dejando de lado los estereotipos de los textos educativos. Una muestra de ello es su último libro: La historia en apuros (2021), el cual puede ser disfrutado por cualquier adulto, a pesar de pertenecer al género de literatura infantil.

Con más de una década en el ámbito literario, ha publicado nueve libros. Destacan entre estos: Polvo eres (2009) y Menudas historias de la historia (2009). Asimismo, ha cosechado una intachable carrera periodística a lo largo de sus 40 años de experiencia en radio y televisión, por cuyo desempeño ha recibido importantes galardones, tales como: Villa de Madrid de Periodismo en prensa escrita (1998) y Ondas al mejor tratamiento informativo en 2016.

La autora

Nieves Concostrina Villarreal nació el martes 1 de agosto de 1961 en Madrid, Diario 16 fue su escuela de periodismo, allí trabajó desde 1982 hasta 1997. Posteriormente, continuó su carrera en otros medios televisivos, como Antena 3. También brilló en el ámbito radiofónico con: “Polvo Eres” de Radio 5 y “No es un día cualquiera” de Radio 1.

En 2005 presentó su primer trabajo como escritora: …Y en polvo te convertirás, el libro de fotografías de epitafios. De allí en adelante publicó otras ocho obras, que se distinguen por su estilo y humor peculiar.

Premios

En 2005, XX Premio Andalucía de Periodismo, en su modalidad de radio, de la Junta de Andalucía

En 2010 Premio Internacional de Relatos Paradores de España

En 2010 Premio Internacional Rey de España de Periodismo en Radio

En 2010 Micrófono de Oro que concede la Federación Española de Asociaciones de Radio y Televisión

En 2021 Premio Mujeres Progresistas en la categoría Cultura, otorgado por la Federación de Mujeres Progresistas

Su obra

Polvo eres (2009)

Es un libro con una temática un tanto peculiar, pues cuenta los incidentes por los que pasaron los cadáveres de algunas personalidades significativas de la historia. Esta particular perspectiva, de antemano, hace de la obra un imán para los curiosos. Entre sus páginas se encuentran un número considerable de cuentos, los cuales están agrupados a lo largo de los siguientes siete capítulos:

Los mandamases

En olor de santidad

Filosofía y letras

Política, galones y aventura

Farándula, rock y deporte

Una de malos y otra de buenos

Miscelánea

El último capítulo resalta del resto por su contenido; se subdivide en 19 partes y cuenta con historias sumamente interesantes. Entre ellas destacan: Secuestro de cadáveres, Divorcios póstumos, La mafia mata, Muertos enjoyados,, Gazapos funerarios y La recremación.

En el prólogo de la obra, la autora expresó: Con este libro sólo pretendo demostrar que la muerte (de otros) puede llegar a ser tan interesante, extravagante o divertida como la propia vida. Y que Dios, o quien sea, nos pille confesados. Además, explicó cómo estuvo gestando este libro por casi una década y que su experiencia periodística fue fundamental.

Entre las historias que podemos encontrar están:

Alejandro I, un zar muerto y esfumado (1777 – 1825)

Juan XXIII, el perfecto embalsamado (1881 – 1963)

Pitágoras, un muerto tramposo (siglo VI – V a. c.)

La momia impostora de Francisco Pizarro (1471? – 1541)

El caché funerario de Marilyn Monroe (1926 – 1962)

Pablo Escobar, una exhumación chapucera(1949 – 1993)

Menudas historias de la historia: anécdotas, despropósitos, algar adas y mamarrachadas de la humanidad (2009)

Este libro —el tercero de la madrileña— fue presentado tras el éxito de Polvo eres. A lo largo de sus 13 capítulos, Concostrina describe jocosa y minuciosamente varios hechos realmente inquietantes. Entre las diversas historias que se narran, se encuentran: Algaradas, Amor, amoríos y chanchullos, Mamarrachadas, Cuestiones mundanas y Revoltosos.

Como en su obra anterior, la escritora buscó mostrar de manera diferente algunos acontecimientos de la historia humana, sin tanto “academicismo”, para así llegar más efectivamente a los lectores. En su introducción argumentó: Se trata sólo de pequeñas pinceladas que únicamente pretenden ser útiles para aguijonear la curiosidad y empujar, ojalá, a beber en fuentes más doctas.

Muertes ilustradas de la humanidad (2012)

Es la cuarta obra de la escritora. Fue publicada preliminarmente como Polvo eres II, pues sigue la misma línea del texto homónimo del 2009. Entre los inesperados incidentes por los que pasan los cuerpos de los protagonistas se encuentran entretenidas subtramas llenas del humor característico de la autora. Asimismo, los hilarantes episodios están complementados con ilustraciones de Forges.

Algunas de las historias que podemos encontrar son:

El cráneo de ida y vuelta de Joseph Haydn

La presumida calavera de Francisco de Quevedo

El buen cutis del camarada Lenin

El polvo de Dorothy Parker

El pisado César Borgia

Se armó la de San Quintín y otras menudas historias de la Historia (2012)

Es una colección de sucesos —desaciertos y barbaridades— que han ocurrido desde que la escritura hizo su aparición formal hace ya unos 5000 años dando paso a la historia conocida. Contrario a los otros dos libros, este presenta situaciones acaecidas “en vida”.

Persiste la huella jocosa de la autora en cada relato. Los protagonistas pertenecen a distintos estratos sociales y ámbitos del quehacer humano, por lo que entre las líneas del libro se hallarán: políticos, famosos, nuncios, jerarcas y hasta a personajes de la realeza. Vale la pena acotar que, si bien se tratan aspectos históricos extensamente conocidos, el texto cuenta con contenido inédito que asombrará a más de uno.

El libro consta de 16 capítulos en donde se distribuyen decenas de cuentos cuyo contenido es variopinto. Presenciaremos: guerras, pugnas eclesiásticas, revueltas en ciudades… Estos son algunos de los relatos:

Empire State, el techo de Nueva York

Batalla de Austerlitz

Claudica el superviviente Claudio

Santiago, el insaciable apóstol recaudador

Antonia (2014)

Se trata del debut de la autora en el género de la narrativa literaria. La novela cuenta la historia de su madre, Antonia, una mujer que vino al mundo cuando España pasaba por una época difícil —inicios de 1930—. Con esta obra, Concostrina quiso rendir homenaje a todas las féminas que lucharon por una mejor vida para sus hijos durante la Guerra Civil española y los años posteriores.

La autora, página a página, describe gran parte de las penurias por las que pasó su familia durante crianza de su madre, y cómo esta, posteriormente, se superpuso a las continuas pruebas que la vida le presentaba. Como es habitual en la escritora, la historia está impregnada de humor y toques de ironía, esto con el fin de suavizar un poco las situaciones cruentas que debió narrar.

La historia en apuros: 5 notables, 4 sobresalientas y un mastuerzo (2021)

Se trata del último libro de Concostrina. En el texto se da un breve recuento de las vidas de diez personalidades notables que marcaron la historia. La autora enfatiza las luchas ideológicas de cada protagonista en los distintos contextos en los que les tocó prevalecer. Miguel Ángel, Marie Curie, Cervantes, Oscar Wilde, Isabel de Braganza y Fernando VII son solo algunos de los personajes que se hallan en sus líneas.

La obra —que mantiene el estilo divertido de la escritora— pertenece al género infantil/ juvenil. En una entrevista a Efe, Concostrina comentó: Cuando escribo el guion de un personaje no pienso en que me haga gracia, solo busco historias interesantes. Cada narración está complementada con ilustraciones de Alba Medina Perucha.

Algunos de los relatos incluidos en el libro son:

Cómo Miguel Ángel acaba siendo el padre de David, una escultura que él no empezó

Cervantes en su cautiverio

Isabel de Berganza creadora de El Prado

La autora

Nieves Concostrina Villarreal nació el martes 1 de agosto de 1961 en Madrid, Diario 16 fue su escuela de periodismo, allí trabajó desde 1982 hasta 1997. Posteriormente, continuó su carrera en otros medios televisivos, como Antena 3. También brilló en el ámbito radiofónico con: “Polvo Eres” de Radio 5 y “No es un día cualquiera” de Radio 1.

En 2005 presentó su primer trabajo como escritora: …Y en polvo te convertirás, el libro de fotografías de epitafios. De allí en adelante publicó otras ocho obras, que se distinguen por su estilo y humor peculiar.

Otros textos de la autora:

Menudas Quijostorias (2016)

Pretérito imperfecto (2018)

Libros que enganchan

Por Encarni Arcoya en Actualidadliteratura.com

Estamos acostumbrados a que, algo que nos enganche, tiene que estar relacionado con una serie, una saga de películas, etc. Pero no pensamos en libros que enganchan cuando en realidad sí que los hay, a veces incluso en mayor medida que series o películas.

Así que, si quieres darle una oportunidad a algún libro y que este te enganche, aquí te damos algunos títulos que pueden ser ideales para que no te puedas despegar de las páginas del libro hasta que lo acabes (y cuando lo hagas sientas ese vacío que deja haber leído una buena historia).

Qué tienen los libros que enganchan

Antes de darte ejemplos de libros que enganchan, queremos analizar un poco el motivo por el cual no puedes dejarlos. En realidad, un libro adictivo no es de una temática concreta, puede ser uno de aventuras, de misterio, de amor, de terror, un poemario… Realmente lo importante y lo que hace que ese libro te haga no comer, no dormir y no hacer otra cosa que pasar páginas tras página es la propia historia.

Cuando un autor o autora es capaz de atrapar al lector entre sus palabras, frases, párrafos y páginas gracias a la forma de narrar la historia y a la propia trama de esta, se dice que es un libro que engancha.

¿Cualquiera es susceptible de ello? Pues sí, lo cierto es que sí. También debes tener en cuenta que no a todos los lectores le van a enganchar los mismos libros. Es verdad que hay algunas obras que tienen más lectores adictos que otras, pero lo cierto es que siempre habrá alguien que se «beba» la historia de un libro.

Ejemplos de libros que enganchan

A continuación te vamos a dar varios ejemplos de libros que enganchan y que, cuando empiezas a leerlos, hay un momento en que ya no puedes parar y no te importa no comer o no dormir por tal de saber cómo va a acabar la historia.

Eso sí, como te hemos dicho antes, esto es más subjetivo, habrá personas a quienes estos libros le sean adictivos, y otros que no puedan con ellos y acaben abandonándolos. Por eso te damos varios ejemplos.

El desorden que dejas, de Carlos Montero

En este caso hablamos de la historia de Raquel, una profesora de instituto que empieza a trabajar de sustituta en un colegio de pueblo, concretamente en el de su marido. Sin embargo, se da cuenta de que la persona a la que ella está sustituyendo se suicidó y decide investigar cuál fue el motivo por el que lo hizo.

La biblioteca de la medianoche, de Matt Haig

Este es uno de los libros de los que menos puedes haber oído hablar y sin embargo más te va a enganchar.

En él tienes a Nora Seed que, sin saber cómo, acaba en la llamada Biblioteca de la medianoche. Allí, le dan la oportunidad de vivir de maneras diferentes, como si hubiera tomado otras decisiones y saber así qué hubiera pasado.

Pero, a veces, esos cambios traen consigo consecuencias que pueden poner en peligro su propia vida.

Hay una pregunta muy importante que se responde en este libro: ¿cuál es la mejor manera de vivir?

Suave es la noche, de Francis Scott Fitzgerald

Imagina una pareja de Estados Unidos que llega a la Riviera francesa. Son de alto standing, es decir, ricos. Son guapos y no parece que se priven de nada. Pero lo cierto es que esconden un secreto que no querrán que nadie sepa.

Una jaula de oro, de Camila Läckberg

Para los amantes de la novela negra, esta es una de las más llamativas que puedes leer, ya que la protagonista se convierte en una «vengadora» y no parará hasta hacer pagar a todo el que le ha hecho daño.

Moby Dick, de Herman Melville

Sí, un clásico. Y aunque pasen los años seguirá siendo uno de los libros que enganchan que hay que recomendar porque la forma en que se narra, y cómo transmite ese deseo del protagonista por atrapar la ballena, no muchos autores lo consiguen.

Si solo has visto la película, hay mucho en el libro que te has perdido, y verás cómo, después de leerlo, te darás cuenta que era mejor haberlo empezado antes.

Orgullo y prejuicio, de Jane Austen

Para los fans de la romántica, uno de los libros adictivos que podemos recomendar es este, Orgullo y prejuicio. En él, él autor nos traslada a otra época pero al mismo tiempo nos ofrece una visión de una mujer adelantada que no está dispuesta a someterse a la voluntad de la sociedad ni de los hombres.

Monólogos de la vagina, de Eve Ensler

Esta historia fue adaptada a obra de teatro y se basa, como su nombre indica, en la sexualidad femenina. ¿Qué hizo la autora? Entrevistar a más de 200 mujeres de distintas nacionalidades y edades para contar, de forma divertida y amena, temas relacionados con la intimidad sexual y el sexo.

El libro de las ilusiones, de Paul Auster

Imagina que has perdido a tu mujer y a tu hijo, que no te queda nada en la vida. Así se siente el protagonista del libro, David Zimmer, quien solo un anuncio en la televisión protagonizado por el cómico de cine mudo, Hector Mann, le hace ilusionarse por escribir un libro sobre él.

Así que, en su investigación, empieza a recopilar las películas en las que ha participado, documentos que hacen referencia a él y un misterio que cada vez se hace más y más grande. Hasta el punto de que de repente irrumpe una mujer en su casa apuntándole con una pistola.

No abras los ojos,  de John Verdon,

Para los fans del misterio que no pueden dejar el libro hasta que lo acaban, en No abras los ojos tienes un claro ejemplo de libro que no vas a soltar.

En él tenemos como protagonista a David Gurney, un hombre que piensa que es invencible, hasta que conoce al asesino más inteligente que nunca antes había visto.

Eso sí, ten en cuenta que es una segunda parte, y en realidad la saga son 7, así que puede ser que quieras empezar por el primero, Sé lo que estás pensando.

Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo

En este caso como libros que enganchan no te proponemos uno, sino tres. Todos ellos se pueden leer de forma independiente, aunque lo mejor es empezar por el primero.

Si ya de por sí las películas (porque fueron adaptadas) eran bastante buenas y enganchaban, en el caso de los libros podemos decir que no querrás soltarlos hasta acabarlos todos.

Como sabemos que hay muchos más libros que enganchan, ¿nos das más ejemplos de aquellos que has leído tú y se han convertido en una adicción de principio a fin?

Poemas Olavo Bilac en el aniversario de su nacimiento

Por Mariola Díaz-Cano Arévalo en actualidadliteratura.com

Olavo Bilac fue un poeta, ensayista  y periodista brasileño que nació en Río de Janeiro un 16 de diciembre de 1865. Desde muy joven se dedicó al periodismo y fundó las revistas A cigarra y Meio. Es considerado como uno de los poetas más importantes de su país junto a Alberto de Oliveira y Raimundo Correia. Publicó por primera vez en 1888, un libro titulado Poesías. al que siguieron crónicas, conferencias y obras infantiles y didácticas. También ejerció cargos públicos y fue uno de los fundadores de la Academia Brasileña de Letras. Su obra póstuma fue Tarde que se publicó en 1919.

Poemas

Exilio

¿Ya no me amas? ¡Bien! Partiré desterrado

de mi primer amor a otro amor que imagino…

Adiós carne amorosa, rapazuelo divino

de mis sueños, ¡adiós bello cuerpo adorado!

En ti, como en un valle, me adormecí embriagado

en un sueño de amores a mitad del camino;

quiero darte ya mi último beso peregrino

como quien abandona la patria, desterrado.

¡Adiós, cuerpo fragante, patria de mi embeleso,

nido de blandas plumas de mi primer idilio,

jardín, en que hecho flores, brotó mi primer beso!

¡Adiós! Ese otro amor ha de amargarme tanto,

como el pan que se come lejos, en el exilio,

amasado con hieles y humedecido en llanto.

Vanidad

Ciego, febril, insomne, con nerviosa porfía,

pule el artista el mármol de la estrofa anhelada:

quiérela palpitante, quiérela emocionada,

quiere infundir al mármol un temblor de agonía.

Triunfa gallardamente de la forma bravía;

lucha, repule, y la obra resplandece acabada:

-«¡Mundo que con mis manos arranqué de la nada!

¡Hija de mi trabajo!-luce a la luz del día.

«Llena de mis angustias y encendida en mi fiebre,

eras la piedra tosca; te di brillo profundo

e iricé tus facetas con esmeros de orfebre.

Puedo esperar, pues vives, una muerte serena».

E imagina que exhausto rodará al pie del mundo,

y, ¡oh vanidad!, sucumbe junto a un grano de arena.

Vita nuova

Si con los mismos ojos abrasados,

al mismo gozo antiguo me convidas,

mata el recuerdo de las horas idas

en que los dos vivimos separados.

Y no me hables de lágrimas perdidas,

ni me culpes por besos disipados;

caben en una vida cien mil vidas,

como en un corazón cien mil pecados.

¡Te amo! ¡La llama del amor, más fuerte

revive. Olvida mi pasado, loca!

Qué importa el tiempo que viví sin verte,

si aún te quiero, después de amores tantos,

y si aún tengo, en los ojos y en la boca,

nuevas fuentes de besos y de llantos!

A las campanas

¡Campanas de las torres, resonad clamorosas!

La tierra nuestro anhelo de infinito no sacia,

queremos la conquista de un mundo en que las cosas

se eternicen en una primavera de gracia.

Desde aquí, desde el fango de estas playas tediosas

hasta donde el zafiro de los cielos se espacia,

llevad en vuestras voces nuestras voces llorosas

y el grito milenario de la tierra en desgracia.

En repiques festivos, en dobles de amargura,

en rebatos de angustia, todo lo que sufrimos

llevadlo a la impasible soledad de la altura.

Y ¡oh campanas! decidles en clamores supremos,

nuestro dolor a aquellos astros en que nacimos,

nuestra esperanza a aquellos astros a donde iremos!

Lengua portuguesa

La última flor del Lacio, inculta y hermosa,

Eres, al mismo tiempo, esplendor y tumba:

Oro nativo, que en mezclilla impura

La mina áspera entre las gravas de navegación …

Te amo así, desconocido y oscuro,

Tina de alto ruido, lira simple,

Que tienes el cuerno y el silbido de la procela

¡Y la atracción del anhelo y la ternura!

Amo tu salvajismo y tu aroma

¡De selvas vírgenes y amplio océano!

Te amo, oh lengua grosera y dolorosa,

En cuál de la voz maternal escuché: «¡hijo mío!»

Y en el que Camões lloró, en amargo exilio,

¡Genio sin suerte y amor sin brillo!

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Las frases más célebres de Cien años de soledad

Por Juan Ortiz en Actualidadliteratura.com

Es común la búsqueda web «frases célebres de Gabriel García Márquez Cien años de soledad». Y es que esta obra marcó pauta, y aún hoy, a más de 60 años de su publicación, sigue dando de qué hablar.  Indudablemente, Gabriel García Márquez es uno de los representantes más prominentes del realismo mágico y la literatura latinoamericana en general. No en vano, Gabo fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura de 1982. Por ello, en el presente artículo se presenta una selección con las mejores frases de Cien años de soledad (1967), su obra maestra.

Esta novela es considerada por los académicos como un texto de trascendencia universal. Es más, el diario ibérico El Mundo la incluyó en la “lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX”. Por su parte, el periódico galo Le Monde la menciona entre los “100 mejores libros del siglo XX”. Igualmente, para el Club de libros de Noruega es uno de los “100 mejores libros de todos los tiempos”.

El autor

Gabriel José de la Concordia García Márquez (6 de marzo de 1927 – 17 de abril de 2014) nació en Aracataca, departamento del Magdalena, Colombia. Gabriel Eligio García fue su padre, y Luisa Santiaga Márquez, su madre. Gabito fue dejado al cuidado de sus abuelos maternos en su pueblo natal. Pero en 1936 su abuelo falleció y su abuela terminó de quedarse ciega, por ello, regresó con sus padres en Sucre.

Cursó sus primeros años de secundaria en el colegio jesuita San José (hoy en día, Instituto San José). En ese tiempo comenzó a publicar poemas en la revista colegial Juventud. Posteriormente, recibió una beca del gobierno para estudiar en el Liceo Nacional de Zipaquirá, cerca de Bogotá. Allí obtuvo su título de bachiller y luego comenzó a estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Colombia.

Influencias y primeros trabajos

En realidad, la carrera de leyes no fue una elección vocacional sino más bien un intento de complacer a su progenitor. Puesto que el verdadero deseo de García Márquez era convertirse en escritor. Además, durante esa época fue marcado notablemente por autores como Franz Kafka y Borges.

De esa manera, fue configurando un estilo que mezclaba las historias descabelladas de su abuela con rasgos de estilo inspirados en La metamorfosis, por ejemplo. En septiembre de 1947 publicó su primer cuento El Espectador. Mientras tanto, continuó su carrera de derecho hasta el llamado Bogotazo, acaecido el 9 de abril de 1948 después del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán.

Trayectoria periodística y matrimonio

Tras el cierre indefinido de la Universidad Nacional, Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y consiguió trabajo como reportero en El Universal. En 1950, dejó definitivamente la carrera de derecho para ejercer el periodismo en Barranquilla. En la capital del Departamento del Atlántico contrajo nupcias con Mercedes Barcha, en marzo de 1958.

La pareja tuvo dos hijos: Rodrigo (1959) y Gonzalo (1964). En 1961, Gabriel García Márquez se mudó con su familia a Nueva York, donde trabajó como corresponsal de Prensa Latina. Sin embargo, debido a su cercanía y sus reportajes favorables hacia la figura de Fidel Castro, recibió fuertes críticas por parte de los disidentes cubanos.

Consagración literaria

García Márquez y su familia emigraron a Ciudad de México tras recibir amenazas de la CIA. En tierras aztecas estableció su residencia y pasó la mayor parte del resto de su vida, a pesar de poseer domicilios en Bogotá, Cartagena de Indias y París.

En la metrópoli mexicana publicó, en junio de 1967, su obra consagratoria: Cien años de soledad.

El legado de Cien años de soledad

Este libro se convirtió en un título insigne dentro del realismo mágico latinoamericano gracias a su magistral combinación de elementos factibles, pasajes ficticios y sucesos extrapolados de la historia colombiana. Por ello, el inicialmente próspero, seguidamente convulso y finalmente exterminado pueblo de Macondo, se hizo mundialmente famoso.

En ese escenario, García Márquez exploró temas como la soledad, el incesto, la fantasía, las guerras, el mercantilismo y la politiquería. Tampoco faltan las intrigas y los amoríos entre los protagonistas de un relato que abarca siete generaciones descritas en un tiempo cíclico. (Aunque, dentro de un marco histórico identificable).

Cien años de soledad vendió medio millón de copias durante sus primeros tres años; ha sido traducido a veinticinco idiomas, y está considerado como el libro más vendido del mundo de los editados originalmente en castellano.

Las mejores frases de Cien años de soledad

El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo.

Uno no se muere cuando debe, sino cuando puede.

Lo esencial es no perder la orientación. Siempre pendiente de la brújula, siguió guiando a sus hombres hacia el norte invisible, hasta que lograron salir de la región encantada

Terminó por perder todo contacto con la guerra. Lo que en otro tiempo fue una actividad real, una pasión irresistible de su juventud, se convirtió para él en una referencia remota: un vacío.

Preguntó qué ciudad era aquella, y le contestaron con un nombre que nunca había oído, que no tenía significado alguno, pero que tuvo en el sueño una resonancia sobrenatural: Macondo.

La soledad le había seleccionado los recuerdos, y había incinerado los entorpecedores montones de basura nostálgica que la vida había acumulado en su corazón, y había purificado, magnificado y eternizado los otros, los más amargos.

Se disparó un tiro de pistola en el pecho y el proyectil le salió por la espalda sin lastimar ningún centro vital. Lo único que quedó de todo eso fue una calle con su nombre en Macondo.

 Entonces sacó el dinero acumulado en largos años de dura labor, adquirió compromisos con sus clientes, y emprendió la ampliación de la casa.

El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.

Ella encontró siempre la manera de rechazarlo porque aunque no conseguía quererlo, ya no podía vivir sin él.

En realidad no le importaba la muerte, sino la vida, y por eso la sensación que experimentó cuando pronunciaron la sentencia no fue una sensación de miedo sino de nostalgia.

De eso vivía. Le había dado sesenta y cinco veces la vuelta al mundo, enrolado en una tripulación de marineros apátridas.

Se prometían establecer un criadero de animales magníficos, no tanto por disfrutar de unas victorias que entonces no les harían falta, sino por tener algo con qué distraerse en los tediosos domingos de la muerte.

Se sintió olvidado, no con el olvido remediable del corazón, sino con otro olvido más cruel e irrevocable que él conocía muy bien, porque era el olvido de la muerte.

Pero no olviden que mientras Dios nos dé vida, nosotras seguiremos siendo madres, y por muy revolucionarios que sean tenemos derecho de bajarles los pantalones y darles una cueriza a la primera falta de respeto.

Como todas las cosas buenas que les ocurrieron en su larga vida, aquella fortuna desmandada tuvo origen en la casualidad.

Sólo él sabía entonces que su aturdido corazón estaba condenado para siempre a la incertidumbre.

Tenía la rara virtud de no existir por completo sino en el momento oportuno.

En un instante descubrió los arañazos, los verdugones, las mataduras, las úlceras y cicatrices que había dejado en ella más de medio siglo de vida cotidiana, y comprobó que esos estragos no suscitaban en él ni siquiera un sentimiento de piedad. Hizo entonces un último esfuerzo para buscar en su corazón el sitio donde se le había podrido los afectos, y no pudo encontrarlo.

Abre bien los ojos. Con cualquiera de ellos, los hijos te saldrán con cola de puerco.

El mundo se redujo en la superficie de su piel, y el interior quedó a salvo de toda amargura.

Demasiado tarde me convenzo que te habría hecho un gran favor si te hubiera dejado fusilar.

Llovió cuatro años, once meses y dos días. Hubo épocas de llovizna en que todo el mundo se puso sus ropas de pontifical y se compuso una cara de convaleciente para celebrar la escamapada, pero pronto se acostumbraron a interpretar las pausas como anuncios de recrudecimiento

Había tenido que promover treinta y dos guerras, y violar todos sus pactos con la muerte y revolcarse como un cerdo en el muladar de la gloria, para descubrir con casi cuarenta años de retraso los privilegios de la simplicidad.

La última vez que la habían ayudado a sacar la cuenta de su edad, por los tiempos de la compañía bananera, la había calculado entre los ciento quince y los ciento veintidós años.

El llanto más antiguo de la historia del hombre es el llanto de amor.

Nadie debe conocer su sentido mientras no hayan cumplido cien años.

 

El cuarteto de Alejandría

Por Juan Ortiz  en  Actualidadliteratrura

El cuarteto de Alejandría es una serie de novelas —Justine, Balthazar, Mountolive y Clea— creadas por el literato británico Lawrence G. Durrell, quien también fue un reconocido poeta, dramaturgo, escritor de libros de viajes y de biografías. Si bien esta tetralogía ha sido su trabajo más aclamado debido a su intención de, al igual que El quinteto de Aviñón, describir la relatividad de la naturaleza humana. Con ese objetivo, Durrell creó un argumento basado en las vivencias de un grupo de amigos que compartieron parte de su cotidianidad en la ciudad de Alejandría, antes y después de la segunda mundial). Gracias al enfoque particular de cada entrega, se obtienen cuatro versiones distintas, contradictorias y, al mismo tiempo, complementarias de un mismo relato.

El autor

Hijo de colonos británicos, Lawrence George Durrell nació en Jalandar, India, el 27 de febrero de 1912. A temprana edad fue enviado a estudiar a Inglaterra, cambio que nunca aprobó e influyó negativamente en su trayectoria universitaria. La respuesta ante esa situación fue dedicarse a la escritura y así surgió su primera colección poética, Quaint Fragment (1931), que contó con mediana aceptación.

En 1938 se publicó El libro negro, una narración cargada de pasajes autobiográficos que se convirtió en el primer éxito literario del autor británico. Luego, en Cefalú (1948) —su primera novela— exploró sus preocupaciones intelectuales más importantes y marcó el inicio de una reconocida trayectoria dentro del género. Durrell murió en Sommières, Francia, el 8 de noviembre de 1990.

Estas son algunas de sus obras más conocidas

La celda de Próspero (1945)

Reflexiones sobre una Venus marina (1955)

Limones amargos (1957)

Tunc (1968)

Nunquam (1970)

Carrusel siciliano (1977)

El quinteto de Aviñón (1985)

Visión de Provenza (1989)

Análisis de El cuarteto de Alejandría

Lawrence G. Durrell quiso explicar en su cuarteto la noción del espacio–tiempo expuesta por Albert Einstein en su teoría de la relatividad a principios del siglo XX. En palabras del propio autor, esta saga —que lo inmortalizó como escritor— expone como eje central “una investigación del amor moderno”.

Asimismo, los lectores y analistas literarios consideran a esta pieza como una representación sublime de los acontecimientos ocurridos en Egipto antes de la segunda guerra mundial. En este sentido, cada volumen de la tetralogía demuestra que unos mismos personajes dispuestos en un contexto común pueden ser admirados desde una perspectiva distinta e interpretados de forma diferente.

Propósito y partes de la tetralogía

Bajo los objetivos apuntados en el párrafo anterior, Durrell desarrolló la serie de cuatro libros que constituyen la totalidad de la novela. Los primeros tres, —Justine, Balthazar y Mountolive— representan las dimensiones euclidianas del espacio. Por ende, el relato se centra esencialmente en una misma historia, pero desde puntos de vista distintos.

Ya en el cuarto texto, Clea, el escritor incorporó la dimensión temporal. En consecuencia, fue posible el avance de la historia y el desenlace de la tetralogía. Aunque Durrell no consiguió transmitir a sus lectores una mejor comprensión de las teorías de Einstein, sí parece dilucidar algunas cuestiones sobre el amor moderno.

El proyecto original

Los especialistas académicos suelen resaltar la anécdota de cómo Lawrence George Durrell creó el cuarteto. Puesto que el designio preliminar del trabajo del intelectual británico era representar una teoría científica… Al final, terminó convirtiéndose en una maravillosa novela recibida como herencia del siglo XX y sumamente valorada hasta la actualidad.

Valores intrínsecos

Durrell utilizó a un grupo de amigos ubicados en la época previa a la segunda guerra mundial para explayar sus pensamientos. Al respecto, el novelista británico señala la preponderancia del verdadero valor de la amistad entre personas capaces de demostrarse cordialidad a pesar de sus diferencias.

Adicionalmente, muchos críticos han coincidido en elogiar esta obra por la representación vívida de una ciudad descrita con el mayor lujo de detalles. De hecho, la metrópoli parece un personaje más. En palabras del autor, “la ciudad que se sirvió de nosotros como si fuéramos su flora, que nos envolvió en conflictos que eran suyos y creíamos equivocadamente nuestros, la amada Alejandría”.

Qué es una novela romántica

Encarni Arcoya en actualidadliteratura.com (29-07-2020)

Dentro del mundo de la literatura, hay muchos géneros. Podríamos decir, que existe uno para cada persona; y dentro de ellos, la novela romántica está acaparando cada vez una mayor cuota de mercado.

A pesar de que muchos la ven como un género de “segunda” o de “tercera”, en realidad, si se toman en cuenta las estadísticas e informes, se descubre que es uno de los que más se vende. Pero, ¿qué es una novela romántica? ¿Qué la caracteriza? ¿Y qué trata? Descúbrelo a continuación.

Definir actualmente una novela romántica no es fácil. Antes se decía que una novela romántica era la historia de amor de unos personajes que siempre debían tener un final feliz. Sin embargo, hoy día vemos en series, películas y sí, también en libros románticos, que esa premisa de que deba tener un final feliz no siempre se cumple. Pero no por ello deja de ser una novela romántica.

La Real Academia de la Lengua (RAE) define la novela romántica como una «novela rosa», es decir, «una variedad de relato novelesco, cultivado en época moderna, con personajes y ambientes muy convencionales, en el cual se narran las vicisitudes de dos enamorados cuyo amor triunfa frente a la adversidad». Sin embargo, como verás a continuación, esa definición ha quedado muy desfasada ya.

Como cualquier otro género literario, la novela romántica también tiene una serie de características que hay que conocer. Entre ellas, podemos destacarte:

Un final feliz. Aunque en este caso también hay novelas románticas con final trágico que siguen siendo románticas.

Descripciones de sentimientos. Porque los personajes no se centran solo en contar lo que ocurre, ahondan en sus sentimientos. De esta forma, el desarrollo de los personajes es mucho más profundo que en otras novelas, donde solo se quedan en la superficie. Y con ello ayudas a que el lector conecte más con lo que lee.

La tragedia. Y es que en toda novela romántica tiene que haber una historia, bien de amor no correspondido, bien de una relación que va naciendo poco a poco, bien a través de una trama que vincula a ambos personajes y hace que se cree una relación de amor.

El amor es el protagonista. Da igual que sea una novela negra, paranormal, juvenil… Lo importante de esa historia no es por lo que pasan los personajes en sí, sino que el amor rompe cualquier tipo de barrera. Ya sea luchando por el amor, construyéndolo, o de otra forma, este sentimiento es el nexo y el centro de toda historia romántica.

Subgéneros de la novela romántica

Hace un tiempo, hablamos de varios años atrás, la novela romántica era solo la historia de amor de dos personajes. Pero este género ha ido evolucionando y es capaz de contar una historia de amor englobada dentro de un subgénero que la hace aún más entretenida.

De hecho, muchas novelas románticas pueden ser difíciles de catalogar por esto mismo: a pesar de que cumplen con los requisitos para ser consideradas como tales, también cumplen los de otros géneros.

En la actualidad, los subgéneros que más triunfan dentro de la novela romántica son los siguientes:

Policíaca

Desde que en el 2019 se pusiera de moda la literatura policíaca, las novelas románticas también cambiaron y en lugar de presentar la historia de dos personajes, más allá de un contexto contemporáneo, la trama tenía pinceladas de novela negra donde difería de las “auténticas” en el hecho de darle mayor protagonismo a la pareja.

Chick lit

El chick lit se puede definir como una comedia, una “aventura divertida”, etcétera. En realidad, hablamos de mostrar a unos personajes que “no tienen pelos en la lengua” y que ofrecen situaciones e historias que pueden parecerse mucho a la realidad, pero siempre con un toque de humor.

Novela romántica histórica

Son aquellas historias que se ambientan en una época lejana, y siempre intentando tener presente lo que ocurriera en esas fechas, el estilo de vida, etcétera. Lo cierto es que hay muchas novelas históricas, lo que hace que se dividan a su vez en más subgéneros: medievales, de piratas, de regencia, de highlanders, etcétera.

Novela romántica new adult

Es un género de reciente aparición, pero que ya existía hacía mucho. Antiguamente se le llamaba “young adult”, o joven adulto, y presentaba una historia romántica donde los protagonistas eran chicos jóvenes.

De hecho, algunos consideran que es la antesala para entrar en la novela romántica de adultos.

Eróticas

Las novelas eróticas forman parte del género romántico, aunque muchos consideran que es un subgénero aún mayor, ya que dentro de las tramas eróticas puede haber historias de otros géneros.

Se caracteriza por ofrecer escenas sexuales con una mayor descripción del acto en sí. Por supuesto, hay muchos niveles, de las más sutiles a aquellas que llegan a rozar lo pornográfico.

Paranormales

Son aquellas donde los protagonistas, personajes o historia no llegan a ser “reales” del todo, es decir, se incluyen matices de magia, viajes en el tiempo, extraterrestres, personajes mitológicos, etcétera.

Los libros más románticos

Para terminar, queremos hablarte de cuáles son algunos de los libros más románticos que existen en la actualidad. De hecho, no hay un libro que, como tal, sea el elegido como novela más romántica de la historia. Y es que, al haber tantos, la subjetividad entra en juego. Pero sí que podemos citarte algunas lecturas que deberían estar en tu biblioteca (y ser leídas).

Anna Karenina, de León Tolstoi

Es una de las novelas rusas más conocidas y aclamadas. Habla de una mujer de alta posición casada y con un hijo. Pero con una pasión desesperada que se narra a través de unas palabras llenas de sentimientos. Y, para ser una novela romántica, los sucesos que ocurren harán que te replantees que este género siempre es «de color de rosa».

Orgullo y prejuicio, de Jane Austen

Una historia de amor de varias hermanas que quieren buscar un marido (en esa época era lo que se esperaba). Sin embargo, los diálogos, los malentendidos y la carga pasional que se ve en los capítulos harán que disfrutes de ella.

Posdata: te quiero, de Cecelia Ahern

Una novela que te hará llorar casi desde la primera página. Porque se narra el amor de una manera diferente. En ella, un suceso que hace que la pareja ya no pueda estar junta, desemboca en una historia de amor que viene a enseñar que el amor no tiene por qué morir cuando la otra persona ya no está.

Por supuesto, hay muchas más novelas románticas que podríamos destacar, e incluso algunas que, sin ser de ese género, han incluido el amor en su historia (saga Milenium, Los pilares de la Tierra…).

 

En su 122 aniversario

Ocho poemas de Federico García Lorca

Carolina Álvarez Albalá en elindependiente.com (5-06-2020)

Pese a que es un artista de renombre, Federico García Lorca (Fuente Vaqueros,​ 5 de junio de 1898-camino de Víznar a Alfacar, Granada, 18 de agosto de 1936) ha estado en boca de todos estas últimas semanas tras el episodio del Ministerio del Tiempo en el que aparece el actor que le da vida, escuchando a un Camarón que canta su poema La leyenda del tiempo. En esta ocasión, le recordamos por su 122 cumpleaños.

Como cada 5 de junio, Fuente Vaqueros recuerda al poeta con, los actos del 5 a las 5 que, debido a la crisis del coronavirus, tienen carácter virtual y cuenta con la presencia del presidente de la Diputación, José Entrena, y el alcalde de Fuente Vaqueros, José Manuel Molino, además de Laura García Lorca, Nuria Espert e Ian Gibson, entre otros. Además, el día 12 se emitirá en redes un programa especial Pandemia y Poesía en Granada, en el que se aborda cómo vivió García Lorca la gripe de 1918 y cómo han vivido esta pandemia algunos poetas.

Con motivo del 122 cumpleaños de Federico García Lorca, presentamos una selección de ocho poemas del autor granadino.

Poema de la soleá, de Poema del cante jondo

Vestida con mantos negros

piensa que el mundo es chiquito

y el corazón es inmenso.

Vestida con mantos negros.

Piensa que el suspiro tierno

y el grito, desaparecen

en la corriente del viento.

Vestida con mantos negros.

Se dejó el balcón abierto

y el alba por el balcón

desembocó todo el cielo.

¡Ay yayayayay,

que vestida con mantos negros!

Soneto de la dulce queja, de Sonetos del amor oscuro

Tengo miedo a perder la maravilla

de tus ojos de estatua, y el acento

que de noche me pone en la mejilla

la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla

tronco sin ramas; y lo que más siento

es no tener la flor, pulpa o arcilla,

para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,

si eres mi cruz y mi dolor mojado,

si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado

y decora las aguas de tu río

con hojas de mi otoño enajenado.

Romance de la Luna Luna, del Romancero gitano

La Luna vino a la fragua

con su polisón de narod.

El niño la mira, mira

el niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve La Luna sus brazos

y enseña lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.

Huye Luna, Luna, Luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

Huye Luna, Luna, Luna,

que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,

¡Ay cómo canta en el árbol!

Por el cielo va la Luna

con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.

Canción de cuna para Rosalía Castro, muerta, de Seis poemas galegos

¡Levántate, niña amiga,

que ya cantan los gallos del día!

¡Levántate, mi amada,

porque el viento muge, como una vaca!

Los arados van y vienen

desde Santiago a Belén.

Desde Belén a Santiago

un ángel viene en un barco.

Un barco de plata fina

que traía dolor de Galicia.

Galicia tumbada y queda

transida de tristes hierbas.

Hierbas que cubren tu lecho

con la negra fuente de tus cabellos.

Cabellos que van al mar

donde las nubes tiñen sus nítidas palmas.

¡Levántate, niña amiga,

que ya cantan los gallos del día!

¡Levántate, mi amada,

porque el viento muge, como una vaca!

La aurora, de Poeta en Nueva York

La aurora de Nueva York tiene

cuatro columnas de cieno

y un huracán de negras palomas

que chapotean en las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime

por las inmensas escaleras

buscando entre las aristas

nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca

porque allí no hay mañana ni esperanza posible.

A veces las monedas en enjambres furiosos

taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos

que no habrá paraísos ni amores deshojados;

saben que van al cieno de números y leyes,

a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos

en impúdico reto de ciencia sin raíces.

Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes

como recién salidas de un naufragio de sangre.

Romance sonámbulo, del Romancero gitano

Verde que te quiero verde.

Verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura

ella sueña en su baranda,

verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.

Bajo la luna gitana,

las cosas la están mirando

y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.

Grandes estrellas de escarcha,

vienen con el pez de sombra

que abre el camino del alba.

La higuera frota su viento

con la lija de sus ramas,

y el monte, gato garduño,

eriza sus pitas agrias.

¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?

Ella sigue en su baranda,

verde carne, pelo verde,

soñando en la mar amarga.

-Compadre, quiero cambiar

mi caballo por su casa,

mi montura por su espejo,

mi cuchillo por su manta.

Compadre, vengo sangrando,

desde los puertos de Cabra.

-Si yo pudiera, mocito,

este trato se cerraba.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

-Compadre, quiero morir,

decentemente en mi cama.

De acero, si puede ser,

con las sábanas de holanda.

¿No ves la herida que tengo

desde el pecho a la garganta?

-Trescientas rosas morenas

lleva tu pechera blanca.

Tu sangre rezuma y huele

alrededor de tu faja.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa.

-Dejadme subir al menos

hasta las altas barandas,

¡dejadme subir!, dejadme

hasta las verdes barandas.

Barandales de la luna

por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres

hacia las altas barandas.

Dejando un rastro de sangre.

Dejando un rastro de lágrimas.

Temblaban en los tejados

farolillos de hojalata.

Mil panderos de cristal

herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,

verde viento, verdes ramas.

Los dos compadres subieron.

El largo viento dejaba

en la boca un raro gusto

de hiel, de menta y de albahaca.

-¡Compadre! ¿Dónde está, dime?

¿Dónde está tu niña amarga?

¡Cuántas veces te esperó!

¡Cuántas veces te esperara,

cara fresca, negro pelo,

en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe

se mecía la gitana.

Verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Un carámbano de luna

la sostiene sobre el agua.

La noche se puso íntima

como una pequeña plaza.

Guardias civiles borrachos

en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde,

verde viento, verdes ramas.

El barco sobre la mar.

Y el caballo en la montaña.

Pero yo ya no soy yo,

ni mi casa es ya mi casa

dejadme subir al menos

hasta las altas barandas.

Compadre, quiero morir,

decentemente en mi cama.

De acero, si puede ser,

con las sábanas de holanda.

Compadre donde está dime,

donde está esa niña amarga

cuantas veces la esperé

cuantas veces la esperaba.

Casida del sueño al aire libre, del Diván del Tamarit

Flor de jazmín y toro degollado.

Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba.

La niña finge un toro de jazmines

y el toro es un sangriento crepúsculo que brama.

Si el cielo fuera un niño pequeñito,

los jazmines tendrían mitad de noche oscura,

y el toro circo azul sin lidiadores

y un corazón al pie de una columna.

Pero el cielo es un elefante

y el jazmín es un agua sin sangre

y la niña es un ramo nocturno

por el inmenso pavimento oscuro.

Entre el jazmín y el toro

o garfios de marfil o gente dormida.

En el jazmín un elefante y nubes

y en el toro el esqueleto de la niña.

Al oído de una muchacha, de Canciones

No quise.

No quise decirte nada.

Vi en tus ojos

dos arbolitos locos.

De brisa, de brisa y de oro.

Se meneaban.

No quise.

No quise decirte nada.

Beneficios de la lectura en niños y adultos

Encarni Arcoya en actualidadliteratura.com (3-04-2020)

Ver a un niño leyendo hoy nos parece una imagen digna de hacerle una foto. Y es que, cada vez son más los que rehúsan un libro, o que solo leen aquellos que son obligatorios en los colegios e institutos (e incluso en esos momentos tratan de escoger los más finos). Fomentar la lectura de los niños no es cuestión solo de obligarles a leer, sino de que adquieran grandes habilidades que solo los lectores saben.

A menudo, un libro solo se ve como un conjunto de páginas que cuenta una historia, más o menos valiosa, y poco más. Pero lo cierto es que leer trae consigo multitud de ventajas que conviene conocer para poder entender el porqué es tan importante fomentar la lectura en los niños.

La lectura de un libro no solo hace que conozcas una historia increíble que otra persona ha creado de la nada. En realidad, los libros enseñan mucho más. Y la prueba es que se pueden sacar algunos beneficios de la lectura, como son por ejemplo los siguientes:

Enriquecer el vocabulario

El castellano tiene casi 100.000 vocablos, pero en realidad nadie los conoce todos. Ahora bien, los jóvenes utilizan solo el 25% de esos vocablos, mientras que una persona de nivel medio podría conocer entre 500 y 1000. Un escritor medio, puede llegar a las 3000. Pero, ¿y el resto?

Es cierto que los libros no van a contener los 100.000 vocablos, pero sí que ayudarán a ampliar el vocabulario desde pequeños, y eso hará que sepan expresarse de manera adecuada en distintas situaciones.

Mejorar la concentración

Cuando se lee, la atención tiene que estar fija en el libro y en las letras y palabras que vas pasando. Al prestar atención y enfocarte al leer ayudas a que tu mente sepa concentrarse y a prestar atención a aquello que tienes entre manos.

Favorecer la comprensión

Cuando un niño se concentra en lo que lee, se supone que, si le preguntas qué ha leído, sepa responderte de manera adecuada. Los comentarios de texto, esos que de pequeños había que hacer cuando se leía un libro, ahora están olvidados.

Y, sin embargo, eran valiosos porque te hacían atender al texto que leías y a asimilarlo en la mente para poder hacer un resumen de esa lectura.

Ejercitar la memoria

Hay estudios que afirman que, si no se utiliza la memoria, esta se va perdiendo. Hoy día, recordar algo tan sencillo como el número de teléfono de los amigos, o la dirección de la casa de tus familiares se vuelve a veces impensable, más teniendo un móvil a mano donde se guarda todo y no hay que memorizar.

En cambio, cuando terminas de leer un libro, lo normal es que te acuerdes de la historia, quizá no de toda, pero sí de muchas cosas. Y eso, a la larga, ayuda a que esos músculos y neuronas no se pierdan.

Aprender a escribir

Puede parecer una tontería, pero en realidad no lo es. Leer ayuda a aumentar el vocabulario, pero también a que, a la hora de escribir, te des cuenta de las faltas ortográficas que se cometen, porque es como si saltara una alarma en la cabeza que nos dijera que hay algo mal en una palabra.

Al principio puede que eso no ocurra, pero con el paso del tiempo (y la lectura de más libros), siempre y cuando haya concentración a la hora de leer, se consigue escribir sin errores, algo que hoy día se sabe que los niños son muy propensos a cometer.

Leer un libro puede ser aburrido cuando no te gusta la historia, el género literario o el autor. Pero cada persona tiene uno especial, ese que es el que aficiona a la lectura. Y desde pequeños hay que intentar encontrar ese libro ideal para obtener todos los beneficios que puede traer algo tan sencillo como es leer.