Ocho millones anuales para ayudar a dejar el tabaco

 

Vareniclina y Bupropión, dos populares medicamentos para dejar de fumar, van a ser parcialmente financiados por el sistema Nacional de Salud lo que supondrá a las arcas públicas un coste anual de ocho millones de euros.

Una medida cuyo anuncio ha sido en general muy bien recibida, pese a que tampoco han faltado las críticas.  Esther Miguel lo explica en un artículo que publica Diez minutos

Ya es  oficial que el Sistema Nacional de Salud financiará parcialmente tratamientos con vareniclina y bupropión, populares medicamentos para dejar de fumar que costaban una media de 200 euros al mes y que, gracias a la subvención estatal, rondará el precio mensual de 80 a 100 euros por paciente. Cada Comunidad Autónoma tendrá que coordinar a su vez su implantación y los apoyos que se ofrecen desde las consultas de Atención Primaria y se estima que tendrá un impacto estimado de 7.9 millones de euros en el primer año, beneficiando a aproximadamente 83.000 personas.

Pagar los vicios ajenos: las (reducidas) críticas al programa provienen de voces en contra de la subvención de vicios ajenos. El tabaquismo es una adicción como lo puede ser la dependencia a la heroína o a las casas de apuestas. Con la diferencia de que el tabaco es la primera causa de muerte evitable en el mundo occidental y que contamos con más de 10 millones de fumadores en nuestro país. Más aún, ¿por qué "regalarle" a alguien el equivalente al dinero que se gastaría cada mes si siguiese comprando su cajetilla diaria?

Miles de millones de euros: la Sociedad Española de Neumología ha calculado el coste anual de esta adicción que mata de forma directa a 58.000 personas cada año y otras miles de forma indirecta (aunque estas cifras son más discutidas). Según sus cuentas, el Estado recauda 9.266 millones en impuestos, pierde 6.870 millones de euros en gasto sanitario asociado a la adicción (desde enfermedades pulmonares al asma pasando por la mayor asistencia al médico por parte de los fumadores crónicos) y 7.840 millones de coste para empresas por pérdida de productividad y por la limpieza de los espacios privados.

Cómo funcionará la subvención: no todo vale. Cada paciente, y siempre que su CCAA lo apruebe, tendrá derecho a acudir a su médico de cabecera y pedirle el tratamiento. Tiene la opción de un intento al año, con una duración de entre dos y seis meses, siempre que afirme haber intentado dejarlo al menos una vez en los últimos 12 meses, mantener su motivación, fumar diez o más cigarrillos al día y tener un alto nivel de dependencia, calificado por el test de Fagerström ≥ 7

¿Y funciona? Ha habido también quien ha encontrado un conflicto en que Sanidad sólo haya decidido financiar dos de las tres terapias más populares del momento para dejar de fumar, una de Pfizer (el comercializado como Champix) y el bupropión, cuya marca comercial más conocida es Zyntabac, de GlaxoSmithKline). Sanidad se ha dejado fuera la terapia sustitutiva de nicotina. Las dos primeras, y especialmente el Champix, son los que tienen mayores índices de éxito, pero los médicos advierten que la terapia para dejar de fumar debería ser personalizada y que a cada paciente puede irle mejor uno u otro tratamiento.

Pese a todo, hay un entusiasmo generalizado acerca de su eficacia. Nada había sido tan exitoso hasta ahora, "el éxito en la cesación tabáquica en personas que lo hacen sin ayuda es del 5% frente al 30-40% en aquellas que siguen un tratamiento farmacológico específico y cuentan con apoyo psicológico", ha explicado la Ministra de Sanidad en funciones. Según los datos de un proyecto piloto en Navarra, un 35% de los participantes declararon mantenerse sin fumar al año, un índice de éxito muy superior al 26.5% del de los parches y menor aún de los chicles.

Bronquitis aguda en menores de dos años

España vive un pico de máxima incidencia de esta enfermedad

Consejos de tu farmacéutico.com (17-12-2019)

Según informa la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), integrada en la Asociación Española de Pediatría (AEP), desde la semana pasada España está viviendo el pico de máxima incidencia de bronquiolitis aguda y está previsto que se prolongue, al menos, 6 semanas más. Según explica el presidente de SEUP, el doctor Francisco Javier Benito Fernández, “estamos ante el inicio de lo que llamamos la epidemia de los niños más pequeños, ya que esta enfermedad afecta principalmente a los niños menores de 2 años. Y es que hay un incremento importante del número de casos atendidos en las consultas de atención primaria y en los servicios de urgencias hospitalarios”.

La bronquiolitis aguda afecta a los niños menores de 2 años y los síntomas son tos, mucosidad nasal, fiebre y dificultad respiratoria que puede durar entre dos y tres semanas. Se estima que aproximadamente un 20% de los niños tendrá un episodio de bronquiolitis en su primer año de vida. En España se producen cada año alrededor de 100.000 episodios de bronquiolitis en niños menores de 2 años, siendo la principal causa de hospitalización en pediatría. Entre un 15 y un 20% de los niños con bronquiolitis es hospitalizado, especialmente los menores de 6 meses de edad.

“El virus respiratorio sincitial (VRS) es el causante de la mayor proporción de los casos y de las formas más graves”, recuerda el doctor Benito Fernández, quien añade que “además de los problemas de salud que ocasiona a los niños y la preocupación que genera en las familias, provoca una sobrecarga muy importante del sistema sanitario, en un periodo muy corto de tiempo”.

A este respecto, desde la SEUP advierten de que ante este pico que se está produciendo, los servicios de urgencias se encuentran ya con máxima actividad y las plantas de hospitalización cerca del límite de su capacidad. “En los últimos años, en algunos hospitales españoles se han constituido comisiones para tratar sobre esta enfermedad durante el periodo epidémico, similares a las que se constituyen durante la epidemia de gripe que están aportando soluciones que han mejorado la calidad de la asistencia a los niños y sus familias y la respuesta a la sobrecarga de los servicios que genera la epidemia de Bronquiolitis Aguda. Creemos que es el momento de que las organizaciones sanitarias, cuenten con los pediatras para buscar mejoras y aprovechen todos sus recursos para dar respuesta a la Bronquiolitis Aguda”, subraya el presidente de SEUP.

Un virus sin tratamiento farmacológico

Por otro lado, desde la SEUP insisten en que, al tratarse de una enfermedad producida por virus, no tiene tratamiento, y que los medicamentos que se utilizan para el asma no son útiles en la bronquiolitis aguda, a pesar de que ambas enfermedades tengan algún parecido. “Las medidas más eficaces serán aquellas que incrementen el confort del niño, como la limpieza de las secreciones nasales y la administración de antitérmicos cuando exista fiebre. La curación se produce en 2 a 3 semanas y únicamente los niños que son hospitalizados, necesitarán ayuda con aparatos para respirar mejor”, resume el doctor Benito, quien admite que “la mayor parte de los casos de Bronquiolitis Aguda no será grave, aunque interferirán en la calidad de vida del niño y su familia durante un tiempo prolongado”.

Además, han hecho hincapié en las iniciativas a nivel nacional e internacional que se están llevando a cabo para implantar las mejores prácticas en el diagnóstico y tratamiento, para proporcionar material informativo y educativo para las familias y en general incrementar la visibilidad de esta enfermedad. “Sin embargo, se precisa un gran apoyo de las organizaciones sanitarias, no sólo para facilitar estas tareas sino también para proporcionar recursos humanos y materiales dirigidos a reforzar consultas, urgencias y plantas de hospitalización, durante las 8 semanas que dura el pico máximo de la epidemia”, concluyen desde SEUP.