LQYTD Magazine Fin de semana

 

 Nº 4

Sábado 5 de junio de 2021

 

 Esta semana hablamos de...

 

 

 

Salud

Beneficios de leer historias a los niños cuando están enfermos

Contar cuentos también cura

Por Albert Sanchís en Magnet-xacata.com

El arte de contar historias ha sido durante mucho tiempo una habilidad respetada y una tradición importante en muchas culturas. Los seres humanos se han estado contando historias durante miles de años. Incluso antes de la creación de la escritura, la gente usaba la narración para transmitir conocimientos y construir un sentido de comunidad. Pasamos horas consumiendo las historias de otras personas a través de todos los medios: periodismo, cine, literatura, videojuegos... Escuchar una buena historia es pasar de una realidad a otra. Y los niños son los mejores espectadores para ello.

Los médicos saben que interactuar con los más pequeños de esta manera puede distraer, entretener y aliviar su sufrimiento psicológico. Pero hay algo más. Algo muy importante. Las historias o los cuentos pueden estimular algunos mecanismos fisiológicos.

El estudio.

Teniendo en cuenta los procesos psicológicos y biológicos que se producen durante y después de escuchar una historia, a los investigadores del Instituto D'Or y la Universidad Federal de ABC se les ocurrió la idea de buscar una evidencia científica que explicara los efectos que realmente tiene la narración de cuentos en niños críticamente hospitalizados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Algo así como tratar de explicar si la labor de personas como Patch Adams en los hospitales da sus frutos o no.

¿Cómo? Se seleccionaron 81 niños, con edades comprendidas entre 2 y 7 años y con condiciones clínicas similares, como problemas respiratorios por asma, bronquitis o neumonía y fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: a uno se les leía cuentos infantiles durante 25 a 30 minutos mientras que al otro grupo de control se les planteaban acertijos.

¿Qué sucede? Un milagro. O no. Ambas intervenciones redujeron el nivel de cortisol y aumentaron la producción de oxitocina en todos los niños analizados, mientras que también se mitigó la sensación de dolor y malestar, según la evaluación de los propios niños. Sin embargo, una diferencia significativa fue que los resultados positivos de los niños en el grupo de narración de historias fueron dos veces mejores que los del grupo de acertijos.

Sí, dejar volar nuestra imaginación puede ser la cura de todos nuestros males. El autor principal del estudio, Guilherme Brockington explicaba que durante la narración "ocurre algo que llamamos 'transporte narrativo'. El niño, a través de la fantasía, puede experimentar sensaciones y pensamientos que lo transportan a otro mundo, un lugar diferente a la habitación del hospital y, por tanto, alejado de las adversas condiciones de su hospitalización”.

Cuentos mejor que acertijos

Como elemento terapéutico. Si bien es cierto que la narración de cuentos ya se estaba adoptando en muchos hospitales infantiles (hay cientos de asociaciones de cuentacuentos en el mundo), esta es la primera vez que se nos presentan pruebas sólidas de sus impactos fisiológicos y psicológicos. Y lo cierto es que además de ser un método terapéutico eficaz y de bajo coste, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los niños de las UCIs. La investigación ahondaba también en la percepción que tenían los niños de su realidad.

Por ejemplo, aquellos que tuvieron que resolver acertijos respondían a un dibujo de un hospital como: "Este es el lugar al que va la gente cuando está enferma". Los niños del grupo de las historietas lo definían como: "Este es el lugar al que la gente va para mejorar". Para las ilustraciones de una médica se observó el mismo patrón. Unos la definían como: "Esta es la mujer mala que viene a ponerme una inyección", mientras que el resto opinaba: "Esta es la mujer que viene a curarme".

La biología de las historias.

La narración tiene el poder de involucrar, influir, enseñar e inspirar a los oyentes. Es un arte contar una buena historia, y todos reconocemos una cuando la escuchamos. Pero también hay elementos científicos adicionales en juego. Los científicos están descubriendo que sustancias químicas como el cortisol, la dopamina y la oxitocina se liberan en el cerebro cuando las escuchamos.

¿Por qué importa? Si estamos tratando de hacer valer una idea, el cortisol ayuda a formular recuerdos sobre ella. La dopamina, que ayuda a regular nuestras respuestas emocionales, nos mantiene comprometidos. Cuando se trata de crear conexiones más profundas con los demás, la oxitocina se asocia con la empatía, un elemento importante para construir, profundizar o mantener buenas relaciones. Esto podría aplicarse a otros campos, como el laboral. Quizás esto explica por qué los vídeos se han convertido en los nuevos powerpoints. Como sea, hacen falta más Patch Adams en los hospitales.

Nos vamos al cine

Reina hasta ahora de la taquilla

Expediente Warren y el mejor thriller nórdico contra “Cruella”

 Por Víctor López G. en espinof.com

Como todas las semanas, ha llegado el momento de sacar un rotulador rojo, tachar otro viernes del calendario de este 2021 y repasar todas las novedades que van a llegar a nuestros cines. Pero, como lo primero es lo primero, antes tenemos que coger la lupa y escudriñar qué ocurrió el pasado fin de semana en una taquilla española dominada de forma incontestable por Cruella, que debutó con una fantástica recaudación —para tiempos pandémicos— de 0,66 millones de euros.

La brecha entre el último live action de Disney y la segunda película más vista entre el 28 y el 30 de mayo es más que considerable, porque el brutal thriller de venganzas y atracos de Guy Ritchie Despierta la furia sólo ha logrado amasar 0,17 millones de euros en su debut nacional; quedando prácticamente empatada con Spiral: Saw, que ocupa la tercera posición con 0,16 millones cosechados en su segunda semana en cartel.

El Top 5 español lo cierran el magnífico neo-western Uno de nosotros, protagonizado por Kevin Costner y Diane Lane, con 83.000 euros; y Raya y el último dragón, que continúa en los puestos altos de la tabla después de 13 semanas con otros 66.000 euros en el bolsillo. Y ahora que hemos hablado de dinero, toca hablar de cine

Los estrenos del 4 de junio de 2021

Después de las brutales The Conjuring y El caso Enfield, la línea principal de la franquicia Expediente Warren cambia de manos en Obligado por el diablo. En esta ocasión, Michael Chaves toma el relevo de James Wan para traer un soplo de aire fresco a la saga que sólo funciona a medio gas; huyendo del esquema de terror sobrenatural casi embotellado para enrolar a Ed y Lorraine Warren en una aventura detectivesca con satanismo y rituales de por medio, y con menos sustos de lo habitual.

Sueños de una escritora en Nueva York ('My Salinger Year', 2020)

Philippe Falardeau se rodea de una pareja de intérpretes tan atractiva como la compuesta por Sigourney Weaver y Margaret Qualley para adaptar la novela autobiográfica Mi año con Salinger de Joanna Rakoff en este biopic que comparte en cierto modo planteamiento con El diablo viste de Prada, pero que termina perjudicada por un tono mucho menos autoconsciente y, sobre todo, mucho más empalagoso.

Shorta. El peso de la ley (Shorta, 2020)

Damas y caballeros, con ustedes la primera gran tapada de la temporada. Este debut de Frederik Louis Hviid y Anders Ølholm no teme en abrazar y dejar claros cuáles son sus referentes, que incluyen a maestros como Walter Hill, Sidney Lumet, William Friedkin e, incluso, algún que otro retazo de John Carpenter, para dar forma a un thriller policiaco excepcional. Personajes redondos, arcos aún mejor dibujados, un tratamiento formal arrollador y un discurso racial tan seco y agresivo como su tono para una auténtica bomba de relojería de factura danesa.

Dios mío, ¡los niños han vuelto! (Chacun chez soi, 2021)

Tras Una mujer brillante, Michèle Laroque vuelve a dirigir y protagonizar otra comedia made in France que, en esta ocasión, explora la realidad de un matrimonio en plena crisis de la mediana edad que deberá enfrentarse al regreso a casa de su hija... con novio incluido.

Un pequeño contratiempo (Long Short Story, 2021)

Desde Australia, Josh Lawson nos trae una comedia romántica con pretensiones feel good que exprime el nada original concepto de los viajes en el tiempo con bodas, amores, desamores y reflexiones vitales de por medio.

Gaza mon amour (2020)

Ganadora del premio a la mejor película asiática en el Festival de Toronto, y de la Espiga de Plata y el galardón al mejor guión en la última edición de la Seminci; Gaza con amor, coescrita y codirigida por Mohammed Abou Nasser y Ahmad Abou Nasser, llega a nuestros cines bajo la forma de una comedia dramática que destaca, además de por su tono amable y por sus personajes, por la mirada única que proyecta sobre la Franja de Gaza.

The Good Traitor (El embajador Kauffmann) (Vores mand i Amerika, 2020)

El segundo estreno danés de la semana es The Good Traitor, un biopic en el que Christina Rosendahl radiografía la figura de Henrik Kauffman; embajador danés en Washington durante el estallido de la II Guerra Mundial.

Errantes sin retorno, una historia rohingya (Wandering, a Rohingya Story, 2020)

Cierra los estrenos de la semana el documental, Errantes sin retorno, en el que Mélanie Carrier y Olivier Higgins nos sumergen en el campo de refugiados de Kutupalong y en el éxodo de 700.000 personas de Myanmar a Bangladesh para escapar de un genocidio.

Curiosidades de la Historia

El Llanto de Gorgias

Por Juan Álvarez-Nava García para revistadehistoria.es

La curiosidad que tratamos a continuación, tiene como protagonista al filósofo Gorgias, pero antes, conozcámoslo un poco mejor para saber quién fue y a qué se dedicó.

Hijo de Carmántidas, nació en la isla de Sicilia en torno al año 480 a. C. Pronto se convirtió en discípulo de Empédocles, quien le enseñó los principios de su formación retórica y lo fue familiarizando con el pensamiento de los filósofos Zenón y Parménides, perteneciendo a la primera generación de sofistas. En el año 427 a. C. fue enviado como embajador a Atenas con el fin de captar apoyo militar contra los intereses de expansión de Siracusa.

 Tras la pérdida de independencia de Leontinos en el 424 a. C., Gorgias se exilió a la Grecia continental, donde fue el profesor más prestigioso y el orador más popular en Atenas y en Tesalia. Conquistó a todos con sus bellos discursos, su palabra elocuente y persuasiva. Incorporó elementos poéticos notables en su retórica, así como paralelismos, una cuidada rima o la antítesis. Como orador, se le debe considerar el fundador de la oratoria epidíctica. Dicen que consiguió reunir tal fortuna con su enseñanza, que ordenó levantar en Delfos una estatua de oro macizo.

Los discursos que han sido conservados son un Epitafio, un Olímpico, un Pítico y un Elogio de los eleáticos, todos ellos en fragmentos. Nos queda, en cambio, el texto íntegro de los ejercicios sofísticos, el Elogio de Elena y la Apología de Palamedes. En ellos, Gorgias hace ostentación de su habilidad dialéctica.

En cuanto a sus discípulos, podemos encontrar a nombres como Isócrates, Pericles y Tucídides.

También lo encontramos en Gorgias, uno de los diálogos de Platón correspondiente a su fase intermedia, que trata sobre la retórica, en el que Sócrates discute sobre la retórica falsa y verdadera, y sobre la retórica entendida como el arte de la adulación.

El Llanto de Gorgias

Ya en el año 375 a. C. aproximadamente, Gorgias fallece con más de cien años (algunas fuentes hablan de entre 105 y 108 años). Sin duda, es un logro llegar a esa edad y en plenas facultades como Gorgias, pero esa no es la curiosidad a la que nos referíamos al principio. No tenía nada que ver con su muerte, sino todo lo contrario, con su nacimiento.

Cuentan que vino al mundo durante el funeral de su madre. Mientras los asistentes participaban en silencio en el sepelio, escucharon el llanto de lo que parecía un bebé. Atónitos, comprendieron que el sonido procedía del interior del féretro y, al abrirlo, encontraron al recién nacido.

Qué hubiera sido de la historia de los sofistas y de la filosofía en general, si no hubiesen escuchado el llanto que le salvó la vida.

Para meditar

¿Son realmente sostenibles los materiales de construcciones sostenibles?

Por Galo Martín en Yorokobu .es

Sostenibilidad es una palabra que lanzamos al aire igual que si fuera un avión de papel. Nos suena bien, pero no terminamos ni de entender su significado ni cómo funciona.

Sin conciencia ni eficiencia ecológica es difícil hacer del mundo un lugar sostenible. Un lugar que se pueda mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar graves daños al medio ambiente. La optimización de los medios que tenemos a nuestro alcance es clave para cuidar y proteger la Tierra. Un planeta que al exprimirlo y contaminarlo también nos lo hacemos a nosotros mismos. Somos, a la vez, verdugos, ahorcados, decapitados y electrocutados.

Muchos profesionales anónimos emprenden proyectos de investigación y fundan empresas que cuestionan la sostenibilidad de algunos materiales que hasta ahora les atribuíamos una eficacia y unos poderes dignos del Capitán Planeta.

Los paneles solares, los combustibles fósiles y las luces LED de itrio son materiales insostenibles, ineficientes y caros para Álvaro Beltrán, fundador de Onyx Solar, Primitivo Málaga, director general de GEBIO Energía, y Rubén Costa, científico y catedrático de la Universidad Técnica de Múnich.

Para estos tres emprendedores, el vidrio fotovoltaico, la biomasa y las proteínas luminiscentes, respectivamente, sí son sostenibles, eficientes y rentables. La conexión del trabajo de los tres es una ciudad de edificios forrados de vidrio fotovoltaico, calentados por calderas de biomasa e iluminados por bombillas de proteínas luminiscentes. Para alcanzar esta visión les hace falta financiación y paciencia, dos variables que se escapan de su control.

Vidrio fotovoltaico

Más que apostar por los paneles solares, de los que hace falta un huerto solar del mismo tamaño que la ciudad a la que se pretende abastecer con energía fotovoltaica, Álvaro Beltrán y su socio, el doctor en Física Teodosio del Caño, creen que lo más sostenible, eficiente y rentable es que los edificios sean capaces de generar la energía que necesitan. Es decir, la mejor fotovoltaica es la integrada en los propios edificios.

Por y para eso crearon su fábrica de vidrio fotovoltaico, Onyx Solar, para poder convertir los edificios en generadores verticales de energía. A esa propiedad hay que sumar la capacidad que tiene este tipo de vidrio de aislar térmica y acústicamente el edificio (de esta manera se necesita menos calefacción o aire acondicionado).

También permite el paso de luz natural y tiene en cuenta la estética ya que los hay de diferentes colores, tamaños y grosores, y presentan diferentes grados de transparencia (cuanto más transparente es el vidrio fotovoltaico, mayor es la entrada de luz natural al interior del edificio).

La ciudad de vidrio fotovoltaico no existe; en cambio, sí han ejecutado más de 350 proyectos en 50 países. Desde Arabia Saudita hasta Chile, en concreto en Punta Arenas, en el extremo sur del país, no muy lejos de la Antártida, donde la radiación solar es muy escasa. La radiación solar es la que determina cuánta energía va a generar el vidrio fotovoltaico.

Biomasa

Primitivo Málaga, director general de GEBIO Energía (Gestión Energética de Biomasa) lanza un órdago desde Salamanca: «Es más ecológico comprar un abeto de Navidad que uno de plástico». Lo dice un defensor de los bosques, el mismo que repite mucho la palabra eficiente. Una cualidad que no tenían las viviendas que se construyeron en las décadas de los 70 y 80 del siglo XX, con unos sistemas de generación de energía a partir de combustibles fósiles, como el gasóleo y el carbón.

Por aquel entonces, no se consideraban una amenaza las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) ni su impacto medioambiental. Tendencia que cambia en los 90 con la subida exponencial del coste de la energía al encarecerse el precio del petróleo. A partir de ese momento, se buscan combustibles o sistemas que reduzcan los costes de la calefacción y el agua caliente y que sean más eficientes.

Es en ese contexto en el que se empieza a trabajar y a demandar biomasa, un combustible que no emite dióxido de carbono a la atmósfera renovable y sostenible. La biomasa es la madera de los árboles de los bosques. España es el tercer país con mayor masa forestal de la UE, dice Málaga, a lo que añade, «el crecimiento anual de un 3% de los bosques se traduce en que tenemos un recurso propio que genera puestos de trabajo, fijación de población en zonas rurales, evita incendios cuando se trabaja en buenas condiciones, etc. Es un recurso que, además de aportar energía, aporta bienes sociales».

Pellets (Gebio Energía)

A la pregunta de qué es lo que arde en las calderas de biomasa de GEBIO Energía, responde que madera cortada, preparada y valorizada. Es decir, tratada para convertirla en un biocombustible natural muy sostenible y eficiente: el pellet. Serrín compactado en forma de cilindros de entre seis y ocho milímetros de diámetro y de uno a cuatro centímetros de longitud, para que así aumente su densidad energética: 700 kilos por metro cúbico frente a los 300 de una astilla. «Muevo más energía a menor coste», dice Primitivo Málaga. Para que el pellet funcione correctamente, hay que quemarlo en calderas y sistemas muy eficientes para sacarle el mayor rendimiento posible y reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Proteínas

Del calor de las calderas de biomasa a la luz de proteínas luminiscentes procedentes de seres marinos. Un viaje a medio camino entre el futuro y el fondo del mar. Un lugar en el que tres de cada cuatro animales generan su propia luz para poder comunicarse, cuenta Rubén Costa a sus alumnos de la cátedra que imparte sobre materiales biogénicos funcionales en la Universidad Técnica de Múnich.

Este químico de 37 años dice que no está inventando una nueva fuente de luz, sino que su idea es hacer el LED sostenible y saludable para nuestros nietos. Un LED que sustituya a ese que necesita itrio, un material finito que proviene de los meteoritos, buenísimo para luz y carísimo (unos 37.000 euros el kilo).

Para producir LED, este científico valenciano dice que se usan 20 kilos de toneladas de itrio al año. Esa insostenibilidad le hizo cambiar e investigar con otros materiales más sostenibles, como las proteínas luminiscentes.

Los científicos tienen la idea de producir los materiales que necesitan para sus investigaciones en el laboratorio de manera artificial. Obtenerlos de animales no es sostenible, por eso cuenta que trabajan con bacterias, en bioreactores. Proteínas que cuestan unos 70 euros el gramo y de las que se necesita medio miligramo de las mismas para hacer un Bio LED. Proteínas que se han sacado del agua, donde son más estables, y se las han llevado a nuestros dispositivos LED a través de un puente que se han inventado y que son los polímeros. Las proteínas fluorescentes necesitan una pequeña cantidad de agua para producir luz. El resto de agua es exceso.

Lo que Rubén Costa y su equipo hacen es reemplazar toda esa cantidad de más con un polímero que les permite usarlo para hacer tecnología. Para que las proteínas luminiscentes sean bombillas necesitan dos años de estabilidad. Por ahora han alcanzado 150 días de estabilidad.

Es turno de la fe en la ciencia o de ver y aprender cómo las plantas se autogestionan. A diferencia de nosotros, que muchas veces usamos tal cantidad de energía solo para desperdiciarla, las plantas sí saben optimizar el uso de los recursos del medio y lo hacen de forma eficiente.