LQYTD Magazine Fin de semana

 

 Nº 6

Sábado 17 de junio de 2021

 

Esta semana hablamos de...

Depresión veraniega: el bajón estival que nadie comprende

En verano, época de felicidad generalizada, algunas personas sufren un trastorno del ánimo poco conocido que las vuelve irritables y ansiosas durante los meses de calor

Por Lucía Mos en Yorokobu.es    

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ice la canción que cuando llega el calor los chicos se enamoran, pero ninguna estrofa menciona la desazón veraniega que otra gente arrastra hasta bien entrado el otoño. En ciertos casos no se trata de una añoranza romántica del frío y de la lluvia, sino de un verdadero trastorno del ánimo que algunas personas sufren al inicio de la estación más cálida.

El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es poco común. Se calcula que entre el 1% y el 10% de la población se sume en una depresión temporal con el cambio de estación, aunque suele pasar en la más fría del año. Entre los afectados, que ya son pocos, los que lo pasan mal en verano son todavía menos: tan solo el 10% de ellos se deprime durante los días de sol y calor.

Un trastorno que dura lo que dura el verano

Es fácil entender por qué el invierno nos empuja a hibernar en el sofá: a media tarde ya es de noche y fuera de casa se nos hielan hasta las pestañas. Aunque no se sabe a ciencia cierta de dónde viene la depresión estival, las hipótesis apuntan a que aflora con las altas temperaturas y el aumento de las horas de luz diurna, justo en el momento en que los haters del frío recuperan las ganas de vivir.

Quienes experimentan el trastorno en verano notan cómo el calor, la humedad y las largas horas de sol trastocan sus ritmos circadianos (el reloj biológico que marca los tiempos de actividad y de sueño) de forma que su ánimo decae hasta que los termómetros se templan y anochece más temprano.

«El TAE es un cuadro diagnóstico que no debe compararse con un pequeño bajón anímico o energético por el cambio de estación», dice Jordi Isidro Molina, psicólogo de Cedipte-Psicología y experto en Trastornos de Ansiedad y del Estado de Ánimo. «El TAE tiene síntomas parecidos a una depresión mayor, con la particularidad de que siempre aparecen en una época concreta del año». En los casos más graves aparecen conductas violentas e ideaciones suicidas

La depresión veraniega tiene que aparecer durante, al menos, dos años seguidos para dictaminar que se sufre el TAE, y el patrón estacional de los síntomas es la clave del diagnóstico. La irritabilidad, el nerviosismo, la ansiedad, el desánimo, la falta de apetito y el insomnio de los meses calurosos remiten por completo con la vuelta de hoja del calendario.

El peor momento para deprimirse

.La empatía con los pacientes del TAE es distinta según la temporada en la que padezcan su depresión estacional. Quienes lo sufren en invierno suelen contar con la comprensión del resto, mientras que los del trastorno veraniego se quedan al margen de la alegría compartida por todo el mundo cuando el cielo se despeja y el ambiente se calienta. Casi nadie entiende que se depriman en un momento así.

«Socialmente, en televisión, en internet, con amigos… En todas partes, supuestamente, es la época más feliz del año, la estación de enamorarse, de tener más sexo. Pero para ellos es la peor», explica Isidro. El psicólogo recalca que, además, todas estas presuposiciones no son más que falsos mitos asociados al estío.

Terapias refrescantes

En cuestión de tratamientos, los afectados estivales también salen perdiendo. Para ahuyentar la apatía y la tristeza invernales, existe la fototerapia paliativa, que consiste en exponerse a una lámpara que simula luz natural durante media hora diaria. En la ciudad sueca de Umeå, donde el sol se esconde a las dos de la tarde en los días más fríos, llegaron a instalar pantallas fototerapéuticas en las paradas de autobús hace unos años

El TAE de verano no tiene tan fácil solución, pero los trucos de toda la vida para escapar del calor no vienen mal: aire acondicionado, duchas frías, escapar del sol durante las horas centrales del día, bolsas de hielo… El doctor Norman Rosenthal, el psiquiatra sudafricano que identificó por primera vez el TAE, descubrió que las mantas de refrigeración alivian los síntomas por lo menos durante un rato.

Como en todo trastorno, es recomendable pedir ayuda especializada cuando se necesita. Un diagnóstico correcto, la medicación psicofarmacéutica recetada por un psiquiatra y la terapia psicológica son de gran ayuda para vadear las inclemencias.

Urederra (Navarra)

De vacaciones sin salir de España

Once paraísos naturales para disfrutar este verano

Por Anabel Palomares en Trendencias.com

Este verano será sin duda inolvidable. Después de todo lo que hemos pasado en la cuarentena y lo que sigue sucediendo en nuestro país, la mejor opción para las vacaciones este verano es practicar el turismo pero sin salir de España.

Existen muchos paraísos que es posible que no conozcas si lo que te va normalmente no es el turismo nacional, pero que te enamorarán en cuanto los descubras.

Calas recónditas, montañas que parecen nacidas en otros países, lagos y rincones perdidos que son auténticos paraísos naturales pensados para disfrutar de deportes al aire libre y de unas deliciosas vacaciones en contacto con la naturaleza.

Parque Regional De Calblanque

El Parque regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila es un maravilloso parque natural en Cartagena, Murcia. Largos paseos, montañas a pie de playa y mucha naturaleza en este espacio protegido que se ha ganado a pulso el nombre de paraíso.

Las montañas de Masca, en Tenerife

Masca es un encantador pueblo rural de la isla de Tenerife lleno de rutas de senderismo y espectaculares vistas. Tan espectaculares que hasta nos recuerdan al Machu Pichu. Es perfecto si somos amantes del trekking y la naturaleza porque hay una preciosa ruta que nos llevará hasta la playa.

El Hierro, en Canarias

Uno de los motivos por los que la serie de Movistar+ Hierro nos enganchó desde el primer momento fue que estaba enteramente rodada en la isla canaria de El Hierro, y sus paisajes nos enamoraron. Es conocida como “La isla de las sabinas” por sus enredados y asombrosos ejemplares que nos dejan fotos maravillosas. Si a eso le sumamos sus espectaculares playas y sus montañas, tenemos un paisaje de ensueño.

Las Médulas, en León

En Castilla y León no solo se come bien y hay un vino excelente, tiene uno de los paisajes más espectaculares de España gracias a unas minas romanas vistas que encontramos en El Bierzo. Esta obra de ingeniería espectacular que se vislumbra entre los castaños y robles es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1997. Un paisaje rojizo y único que es un motivo más para disfrutar de este pueblo leonés.

Parque Rural De Anaga en Tenerife

Senderismo, deportes al aire libre y mucho aire puro. En el Parque Rural de Anaga podemos disfrutar por ejemplo de los senderos de los sentidos o el bosque de laurisilva. Lo mejor es que después de una buena ruta, podrás relajarte en los charcos de La punta del Hidalgo, un pueblecito costero al oeste del parque.

Parque Regional de Calblanque

Montañas de Masca

El hierro

El Pozo de los Humos, en Salamanca

¿Sabías que las cataratas del Niágara solo son dos metros más altas que esta maravilla? Esta catarata puede apreciarse en la senda de Unamuno que recorre Las Arribes del Duero. La catarata la forma el río Uces, afluente del Duero, y consigue un paisaje espectacular.

La Gomera, en Canarias

Si hay una isla salvaje y bella en España esa es La Gomera, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Paisajes con millones de años como el Parque Nacional Garajonay o Los Órganos, playas de arena volcánica como la del Inglés e impresionantes miradores como el del Valle Gran Rey. Una isla para perderse y encontrarse a uno mismo.

Cañón Do sil, en Ourense

No hace falta irse lejos para disfrutar de un paisaje espectacular como el que podemos ver en Nogueira de Ramunín, en la bella Galicia. No es un secreto que esta provincia nos enamora, y este río que atraviesa montañas es una de las muchas razones para pasar un verano allí. Podrás recorrerlo en catamarán o disfrutar de las vistas que los miradores te ofrecen.

Los lagos del Parque Natural de Somiedo, en Asturias

No hace falta playa para que un lugar se convierta en un paraíso. El Parque Natural de Somiedo, en Asturias, tiene rincones tan espectaculares como el Lago de la Cueva, uno de los lagos que se ven en la ruta de los Lagos de Saliencia. Aunque no es el único. El de Calabazosa es también una locura, y recorrer todos podría ser un planazo de verano.

Torrent de Pareis, en Mallorca

 Elegir una sola de las calas de Mallorca parece algo imposible. Este paraíso balear tiene tantos encantos que solo poniendo una playa nos quedaríamos cortos. Tiene una necrópolis con vistas al mar, una ruta de faros maravillosa y una pequeña maravilla que parece salida de Piratas del Caribe. La cala de Torrent de Pareis es un cañón maravilloso con vistas espectaculares, arena blanca y un agua turquesa que enamora.

Urederra, en Navarra

Este rincón no necesita playa para tener aguas turquesas. El nacimiento del río Urederra, en el Parque Natural de Urbasa y Andía, es espectacular, como los 19 kilómetros que recorre el río hasta fundir sus aguas con las del Ega en un espectáculo maravillosamente bello. Rodeado de cascadas y pozas de color turquesa, el Parque Natural de Urbasa y Andía parece salido de un cuento de hadas.

Pozo de los Humos

La Gomera

Cañón do Sil

Parque Natural de Somiedo

Torrent de Pareis

Están en Portugal y Francia

Las mejores ciudades a visitar en coche desde España

Lisboa

 

Por Anabel Palomares en Trendencias.com

Llegan las vacaciones o tal vez solo tenemos ganas de una escapada en la que no tengamos que coger un avión. Puede que no nos apetezca España, que tiene lugares maravillosos, y lo que queremos es ir a otro país.

Las opciones se reducen a dos: Portugal y Francia. Nuestros países vecinos tienen ciudades y pueblos por descubrir que no están tan lejos y que nos permiten disfrutar de un viaje cerca pero igualmente muy interesante.

En el caso de Francia hemos seleccionado pueblos en el sur y en el caso de Portugal hemos obviado el Algarve (que es precioso pero más conocido) y nos hemos centrado en la zona media y norte del país.

Siete  ciudades de Portugal cerca de España que podemos visitar en una escapada

Lisboa

Lisboa, la capital portuguesa es sin duda un lugar para enamorarse y quien viaja hasta allí, es seguro que lo olvida.No solo podemos ir en avión, desde Madrid está a menos de seis horas de viaje en coche, y es perfecta para viajar en pareja, con amigos y hasta con niños (tiene muchos planes para los más pequeños).

Se le conoce como la ciudad de las siete colinas y tiene de todo: costa, una historia maravillosa por descubrir llena de monumentos y una gastronomía alucinante en la que encontramos mucho más que los pasteles de Belem que se han puesto tan de moda últimamente.

Un bonus: Aprovecha el viaje a Lisboa para visitar Cascais, un pequeño pueblo costero que era el lugar de vacaciones de la nobleza y que aún conserva algunas de sus preciosas mansiones de la época, y Óbidos, conocida como la ciudad literaria del país.

Sintra

La ciudad de Sintra está a solo 30 km de Lisboa y a seis horas en coche de Madrid. Tiene lugares tan imprescindibles como el Palacio da Pena, el Castelo dos Mouros o la Quinta de la Regaleira. Hermosos palacios rodeados de cuidados jardines que te harán pensar que estás en un cuento de princesas.

Un bonus: Merece mucho la pena subir al mirador que hay en el Santuario da Peninha, en la Serra de Sintra. Las vistas son espectaculares.

Oporto

La segunda ciudad más importante de Portugal está a poco más de 5 horas y media de la capital española y un lugar perfecto para una escapada de un par de días. Los preciosos azulejos que adornan sus calles, el casco antiguo, las casas de colores, la moderna calle Miguel Bomdarda... Es una ciudad llena de vida y de historia en la que la gastronomía es vital.

Un bonus:  Aunque J. K. Rowling niega que se inspirase en la famosa librería Lello, si eres fan de Harry Potter puedes sentirte parte del mundo de fantasía de la saga entre sus paredes.

Coimbra

Esta pequeña ciudad fue donde nació la identidad nacional portuguesa, algo que se refleja en múltiples monumentos y que hace de ella un destino ideal para un viaje cultural. Se encuentra a 5 horas y media de Madrid en coche, y tiene un centro histórico con edificios de arquitectura medieval realmente bonitos. El antiguo castillo de Guimaraes es espectacular.

Un bonus: No dejes de visitar su universidad, la más antigua de Portugal, para ver alguna de sus joyas como la impresionante Biblioteca Joanina.

Guimaraes

Considerada una de las ciudades medievales de Portugal más bonitas y declarada Patrimonio de la Humanidad, es un imprescindible en el que perderse. Está a tan solo media hora de Oporto y sus callejuelas empedradas y edificios históricos te harán sentirte en otra época.

Un bonus: Es imprescindible subir en funicular a la cima de la Montaña da Penha para disfrutar de la increíble vista panorámica que hay desde el santuario situado en la cima.

Braga

Fundada por los romanos en el 16 a.C., es una de las ciudades más bonitas de Portugal. Se encuentra cerca de Vigo, a unas 5 horas y media de Madrid en coche y tiene un rico patrimonio arquitectónico, arqueológico y cultural. Más de 40 iglesias barrocas, museos y otros edificios históricos entre los que perderte.

Un bonus: No te pierdas el Santuario del Bom Jesus da Monte que está a 5 kilómetros de la ciudad y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Aveiro

Localizada en el centro del país y conocida como «la Venecia de Portugal», está a unas 5 horas de Madrid en coche. Perderse entre sus calles llenas de encanto debería ser motivo más que suficiente para ir, pero además tiene interminables playas de arena fina y un barrio de pescadores absolutamente ideal, Beira Mar. Mención especial tiene su gastronomía dedicada al pescado y marisco de la zona.

Un bonus: No dejes de hacer una ruta en moliceiro (el barco tradicional de la zona) por sus canales. Es una experiencia romántica y muy especial.

Las ciudades y pueblos más bonitos de Francia y cerca de España que podemos visitar

Burdeos

Situada al sur de Francia, a solo 3 horas en coche del País Vasco, es una ciudad preciosa gracias a su centro histórico, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Un casco histórico repleto de calles estrechas, puertas medievales y barrios tan bonitos como el de Saint Pierre.

Burdeos está lleno de rincones especiales como el Jardin Public, la Catedral de Burdeos, la cité du vin o el famoso Espejo de agua, obra del arquitecto paisajista Michel Corajoud que alterna extraordinarios efectos de espejo y niebla frente a la icónica Place de la Bourse.

Un bonus: Un paseo al atardecer por la orilla del río Garona hasta el Puente de Piedra, el más antiguo de la ciudad, es una experiencia única e imprescindible si visitas la ciudad.

Carcassone

Además de un juego de mesa, Carcassonne es una preciosa ciudad escondida entre viñedos que está a solo 3 horas y media de Barcelona. Una ciudad medieval amurallada en la que pasear que te parecerá un cuento. Fuera de las murallas el barrio de la Bastida de San Luis es también maravilloso y pasear por la orilla del Canal du Midi, declarado Patrimonio de la Humanidad, una actividad imprescindible.

Un bonus: Aprovecha uno de los días de tu visita para hacer una excursión a los Castillos Cátaros. Hay excursiones de un día que te hacen un recorrido y merece la pena cada parada.

Montpellier

Está a menos de cuatro horas de Barcelona en coche y combina a nivel arquitectónico edificios más antiguos con otros contemporáneos. Algunos de los rincones imprescindibles de la ciudad de Montpellier son la Place Saint Roch, la Catedral de San Pedro, el Acueducto de San Clemente o el Museo Fabre, y eso dándote una pincelada, porque es una ciudad con muchos lugares por ver.

Un bonus: En el lado opuesto al edificio de la Ópera está la explanada de Charles de Gaulle. Llena de árboles, bancos y zonas de juego para los más pequeños, es un lugar ideal para pasear por la tarde.

Rocamadour

A seis horas de Barcelona encontramos Rocamadour, un pueblo excavado en piedra que bien merece una visita. Es una absoluta maravilla distribuida en tres niveles de altura y un retorcido acceso que te da acceso a una de las mejores vistas panorámicas de Francia. El pueblo, sus calles, las alturas… es un descubrimiento en cada rincón que ofrece imágenes preciosas.

Un bonus: En un enclave idílico encontramos Le Coin Du Photographe, un mirador desde el que podremos ver Rocamadour desde otro ángulo y al que se accede con una ruta de senderismo de 10 km totalmente recomendable.

Toulouse

Le llaman la ciudad Rosa y se encuentra en el sur de Francia, a menos de cuatro horas y media de Barcelona. El centro histórico con las fachadas de ladrillo rosa es precioso y tiene numerosos lugares que visitar como la Place du Capitole, el mercado de la Place Victor Hugo o la Basílica de St.Sernín. Lo mejor del art de vivre francés está en esta ciudad pensada para disfrutar.

Un bonus: No pierdas la oportunidad de acercarte a Saint Bertrand de Comminges, un precioso pueblo de menos de 250 habitantes, con una catedral y un paraje idílico. Es uno de los pueblos más bonitos de Francia y solo está a solo dos horas de Toulouse.

La Rochelle y la isla de Ré

En Charente Maritime, La Rochelle y la Isla de Ré ofrecen dos destinos complementarios en la misma zona bajo una hermosa luz oceánica. Montaña con playa y una ciudad, la de La Rochelle con un casco antiguo precioso y unos jardines y parques con vistas al mar que son impresionantes.

Un bonus: No te pierdas la localidad de Ars en la isla de Ré, donde puedes hacer deportes acuáticos y disfrutar de una gastronomía ideal en la que las ostras son protagonistas, tanto que hasta tienen su propio museo.

Para los que se quedan en Madrid este verano

Tres planes diferentes… y al aire libre

Terrazas en la Casa de Campo

 

Por María Yuste en Trendencias.co

Por mucho que en Madrid no haya playa (vaya, vaya), el verano es la época favorita para muchos en la capital. Con las vacaciones, la ciudad se vacía y ralentiza su ritmo, lo que permite disfrutar mejor de todos sus encantos. Sin aglomeraciones, sin tener que dar vueltas y más vueltas en busca de una mesa libre, sin tener que reservar con mucha antelación. Además, cuando el coronavirus lo permite, la agenda cultural no se detiene y sus fiestas de distritos y barrios no tienen comparación. Aunque en 2021 todavía nos veremos afectados por algunas restricciones de la pandemia, poco a poco la normalidad va regresando y estos tres planazos lo demuestran

Picnic en el Patio Mahou

Situado en el número 53 de la calle Fortuny, el Patio Mahou no es un bar, ni un local, ni una sala de conciertos, ni un jardín... Es una mezcla de todo ello y ese sitio que siempre sabes que es una apuesta versátil y segura. En pleno centro de Madrid y hasta el mes de septiembre acogerá conciertos, sesiones de Dj’s, mercadillos, experiencias gastronómicas, catas y talleres (creación de pegatinas, fotografía para redes sociales...). Aunque lo más llamativo es la propuesta gastronómica de la que se acompañan los eventos, ya que viene en formato picnic.

El Patio Mahou ofrece todos los días beer somelier, con una cata en mesa, con talleres de elaboración de cerveza o con picnic maridado con la gama de cervezas de la casa madrileña. Otras propuestas más disruptivas son la de Naked & Sated (con dónuts), la tortilla brava o los baos de rabo de res del Sainete los tres sabores que la heladería Töto ha creado especialmente para este espacio: IPA, 00 Tostada con café y Dunkel con chocolate. Puedes consultar todos los horarios en su página web.

Terraceo en el lago de la Casa de Campo

A orillas del lago de la Casa de Campo se encuentra Villa Verbena con su cenador acristalado para las noches más frescas, unas preciosas vistas al lago y al skyline capitalino (con el Palacio Real, la catedral de La Almudena o el edificio España como telón de fondo) y su cocina castiza de jueves a domingos. Además, cada noche es diferente porque su carta se renueva con productos de temporada y sugerencias del día como ostras naturales o aliñadas; anchoas de Santoña; ensalada de tomate y albahaca, pulpo; pescados a la brasa... Cuenta también con opciones de desayuno, vermú, raciones de picoteo, tardeo y primeras copas nocturnas.

Cine a la luz de la luna

El autocine es una propuesta cultural al más puro estilo americano. En Madrid Race tienen una pantalla gigante de 250 metros cuadrados y un proyector digital 2k de última generación para disfrutar de la cartelera desde el coche con todas las garantías. Además de ofrecer cena con espectáculo, food trucks americanos ambientados en los años 50 o un Diner en el que pedir nachos, perritos calientes, hamburguesas y palomitas, cuentan con servicio de comida directa a tu coche. Puedes ir acompañado de tu mascota o con tu bebé sin problemas y subir a su noria al más puro estilo Coachella. Consulta la cartelera aquí.

Preparando la escapada

Las mejores playas para ir de picnic con niños

Por Adriana R. Piqueras en Tapasmagazine.es

Llegan las vacaciones y con ella los días infinitos de playa en familia… Ya ha llegado el momento de preparar los tuppers y bocatas, la neverita (azul, claro) con las bebidas, los bañadores de recambio y todo lo necesario para disfrutar de un buen picnic junto al mar. En Tapas te recomendamos lo indispensable: las mejores playas para ir de picnic con niños.

Playa Poo, LLanes (Asturias)

No tiene olas, así que es ideal para los más pequeños de la casa: en playa Poo el mar se mete 150 metros dentro de las rocas y da lugar a esta playa tranquila y sin riesgos. Al bajar la marea se crean charcos donde niños y mayores podrán hacer castillos y jugar con la arena. Además, cuenta con aparcamiento, vigilancia, duchas y un puesto de atención médica. Está a solo 2 kilómetros de Llanes y es de fácil acceso.

Playa de La Lanzada, Sanxenxo (Galicia)

Si vamos al norte es obligatorio pasar por La Lanzada, entre Sanxenxo y O Grove (Pontevedra). A pesar de su alta ocupación en agosto, sus 2,5 kilómetros de arena y olas dejan hueco para todos los veraneantes. La Lanzada cuenta con la Bandera Azul y numerosos servicios, como parking, vigilancia y atención sanitaria, y es perfecta para los picnics en familia (también dispone de numerosos chiringuitos para comer). Además, es el lugar ideal para aprender a hacer surf y otras actividades acuáticas. Los niños podrán disfrutar de clases a su medida y siempre vigiladas en las distintas escuelas de la playa. Eso sí: ¡cuidado con las mareas vivas! Puedes quedarte sin toalla en lo que vas a comprarte un helado.

Playa Lisa, Santa Pola (Comunidad Valenciana)

Esta Playa Lisa, con más de 500 metros de arena fina, cuenta con aguas poco profundas y muy poco oleaje. Los niños más pequeños podrán jugar en la arena sin peligro mientras que los que son un poco más mayores podrán aprovechar para practicar windsurf. Un día de picnic perfecto en la playa que se completa gracias a todos los servicios que ofrece, como restaurantes, chiringuitos, comercios…

Playa de la Barrosa, Chiclana (Andalucía)

Seis kilómetros de arena fina y playa con bandera azul y Q de calidad turística. Su extensión hace que encontremos distintas zonas donde los niños podrán buscar cangrejos, ir al parque o disfrutar de las dunas cercanas a Torre del Puerco. Lo mejor de esta playa, además de la oferta de restauración y ocio, es el atardecer. Si los niños aguantan y aún quedan bebidas frías en la nevera es obligatorio quedarse a ver la puesta de sol.

Playa de la Misericordia, Málaga (Andalucía)

Es una de las playas urbanas de la ciudad de Málaga, por lo que es de muy fácil acceso (además cuenta con un aparcamiento gratuito). El mar esté en calma hasta última hora de la tarde cuando pasa el Melillero, un barco que en su ruta Málaga-Melilla ocasiona una ola que sirve de atracción para los niños y empapa a los despistados. Los parques infantiles y la proyección de películas para jóvenes en su cine de verano al aire libre hacen que sea una de nuestras favoritas para ir de picnic con niños.

Las playas de Portinatx, Ibiza (Islas Baleares)

Alejada del ruido y al norte de la isla encontramos el Portinatx, una localidad muy popular entra las familias por sus playas resguardadas de aguas cristalinas y arena fina. Las playas de S’Arenal Gros, S’Arenal Petit y Playa Porto están en una bahía con unas vistas panorámicas espectaculares. Las tres cuentan con rutas para hacer excursiones, escuelas para practicar deportes acuáticos y unos fondos marinos envidiables para hacer snorkel. Su fácil acceso y los servicios con los que cuenta hacen que sea una opción ideal para los niños.

Playa de las Canteras, Gran Canaria (Islas Canarias)

Es una de las mejores playas urbanas del país, con kilómetros de arena y bahía y un paseo marítimo plagado de heladerías, cafeterías y todo tipo de servicios para pasar un día de picnic en la playa inolvidable. Además, la diversidad marina y la llamada La Barra, una formación rocosa, harán que los pequeños puedan nadar y explorar protegidos de las mareas.

Curiosidades de la Historia

 Pedro Estopiñán: El contable que conquistó Melilla

Autor: Ignacio del Pozo Gutiérrez para revistadehistoria.es

El 17 de septiembre de 1497 el caballero contable Pedro Estopiñán Virués, al servicio del Duque de Medina Sidonia, conquistó la ciudad de Melilla para su señor y por ende para los Reyes Católicos.

Melilla era un refugio seguro para los piratas turcos y argelinos que asolaban las costas andaluzas y levantinas españolas. Allí contaban con la simpatía y a veces ayuda de los moriscos que vivían bajo el poder cristiano en la península. A los piratas se unían los indígenas rifeños.

El rey Fernando el Católico ordenó reconocimientos de la plaza de Melilla y de la costa adyacente, con intención de apoderarse de ella y poner fin a tal refugio. Pero los informes que recibió fueron poco favorecedores, desistió de la empresa y puso su atención en otros problemas.

Sin embargo, don Juan Alonso de Guzmán, duque de Medina Sidonia y Capitán General de Andalucía aprovechó las luchas civiles de los piratas y decidió ocupar la ciudad en una ocasión en que había sido abandonada.

De esa manera, la noche del 16 de septiembre de 1497 el contador del duque, el caballero Pedro Estopiñán Virués, tomó la ciudad por sorpresa.

Pedro Estopiñán, al frente de 5.000 veteranos infantes, 250 jinetes y una pequeña flota bien aprovisionada con víveres, cal y madera, partió posiblemente de Sanlúcar en septiembre de 1497. La flota contenía también a un importante número de ingenieros y obreros, enviados con el fin específico de fortificar las conquistas.

Amparados por la oscuridad de la noche y sin encontrar ningún tipo de resistencia, Estopiñán y sus hombres desembarcaron encontrando la ciudad de Melilla prácticamente despoblada, con la muralla desocupada y llena de desperfectos por las recientes guerras entre los reyes de Fez y Tlemecen.

Un ingente número de canteros, carpinteros y albañiles trabajaron durante toda la noche reparando las murallas y preparando las posiciones defensivas, de modo que al amanecer siguiente la plaza estaba ya fortificada, y en manos cristianas para sorpresa de los musulmanes que habitaban en las cercanías.

Hecho esto, Estopiñán dejó al capitán Gómez Suárez y a una guarnición de 1.500 hombres y regresó a la península victorioso

Pedro de Estopiñán es otro ilustre olvidado más de la historia de España con el agravante de que en este caso no existe prácticamente noticia alguna que haga referencia al mismo. Militar y contador nacido en Jerez de la Frontera en 1470, nada se sabe de su infancia, solo su entrada en servicio del Duque de Medina-Sidonia, Don Enrique de Guzmán y su matrimonio con Beatriz Cabeza de Vaca, con la que se cree que tuvo 6 hijos y una hija y que  sus habilidades le dieron el título de Contador Mayor de la casa ducal, gestionando las rentas ducales.

No se sabe mucho de su actuación en la campaña de Granada, aunque es muy probable que participase en la preparación de las vituallas, refuerzos y dineros con los que el Duque llevó a cabo las conquistas de Málaga y Granada.

Su primera acción destacable parece haber sido contra una incursión pirata, aconteció en junio de 1496. Con ocasión de la pesca de almadrabas, buena parte de la comitiva cortesana de los duques, incluida la propia duquesa, Leonor de Estúñiga, se había desplazado a Conil para asistir al espectáculo. Súbitamente, un barco de piratas berberiscos se introdujo entre los buques pesqueros y lograron abordar uno de ellos. Ante el peligro evidente, Pedro de Estopiñán, citado con el cargo de “Contador de la Casa del duque don Juan”, embarcó en una pequeña embarcación para parlamentar con el jefe de los piratas, quien pidió una elevada cantidad de dinero por el rescate de los marinos prisioneros. Con audacia, Pedro de Estopiñán abrazó por sorpresa al musulmán y cayó con él al agua, donde fue recogido por sus hombres, lo que, evidentemente, cambió el curso de las negociaciones: el jefe de los piratas fue canjeado por la tripulación y el buque, poniendo punto final al truculento episodio de las almadrabas. Fue, en principio, tal  valerosa acción, la que le hizo merecer la confianza del Duque y le valió el encargo de encabezar sus fuerzas en la toma de Melilla.

En cualquier caso, no deja de resultar chocante que la conquista de Melilla fuese encabezada por un contable, aunque parece claro que dada la misión proyectada para reconstruir fortificaciones, gestionar a los oficios correspondientes etc., no era descabellado conceder el mando a un hombre con experiencia en intendencia por muy atípico que parezca.

 

 

Leyendo en la tumbona

Frente al 81% de lectoras

Las 10 autoras más vendidas solo tienen un 19% de lectores

 

Por María Yuste en Trendencias.com

Para su libro The Authority Gap: Why women are still taken less seriously than men, and what we can do about it (que en español se traduciría como La brecha de autoridad: por qué a las mujeres se las toma menos en serio que a los hombres), Mary Ann Sieghart le encargó a Nielsen Book Research un informe sobre quién leía qué. Los resultados confirmaron sus sospechas: es poco probable, en un porcentaje desproporcionado, que un lector masculino abra un libro escrito por una mujer.

Entre las diez autoras más leídas, según este estudio, se encuentran Jane Austen; Margaret Atwood; Danielle Steel o Jojo Moyes. Sin embargo, solo el 19% de sus lectores son hombres y el 81% lo conforman mujeres. En el lado opuesto, el top 10 de los autores más leídos (Charles Dickens, JRR Tolkien, Lee Child, Stephen King...) se reparte su público de forma más equitativa: 55% de sus lectores son hombres y el 45% mujeres.

Esto lleva a concluir, como recoge Sieghart en un artículo publicado por The Guardian (escondiendo intencionadamente su nombre femenino), que las mujeres están dispuestas a leer libros escritos por hombres pero muy pocos hombres están dispuestos a hacer lo mismo a la inversa. De hecho, la primera en la lista de escritoras más leídas firma sus thrillers con iniciales: LJ Ross, por lo que no se puede saber de primeras su género.

Otro dato que la autora del ensayo considera crucial es que las mujeres tienen un 65% más de probabilidades de leer un libro de no ficción de un autor del sexo opuesto que los hombres. Todo esto sugiere que ellos, consciente o inconscientemente, no otorgan a las autoras tanta autoridad como a los autores, analiza Sieghart.

Pero la tragedia, más allá de los números, no se queda ahí. Si los hombres no leen libros escritor por y sobre mujeres, no conseguirán entender nuestras psiques y nuestras experiencia vital, explica la ensayista. Seguirán viendo el mundo casi por completo a través de su lente masculina y con la experiencia masculina como la norma, unas miras muy cortas que nos pasará factura en nuestra relación con ellos, añade.

Además, es algo que empobrece a las escritoras, cuyo trabajo se considera de nicho en vez de mainstream si solo es consumido principalmente por otras mujeres. De este modo, como señala Mary Ann, ganarán menos respeto, estatus y dinero.

A colación de la publicación del artículo en The Guardian, la editora Patricia Escalona quiso ampliar la información con unos cuantos datos extra que conoce de primera mano. Fue en su cuenta de Twitter, donde ha asegurado que, además de todo lo dicho anteriormente: a las autoras se les pagan anticipos menores y sus libros son más baratos.

Y para los que se quedan en casa

Cómo sacar  el mejor partido a una terraza pequeña

Por Isabel Zúñiga en Arquitecturaydiseno.es

Quien tiene una terraza, por muy pequeña que sea, tiene un tesoro. Por eso, es importante centrarse en los elementos realmente indispensables para sacarle el máximo partido.

Con la llegada del buen tiempo nadie se resiste a disfrutar del aire libre. Si se puede hacer desde la tranquilidad del propio hogar, mejor que mejor. Hoy en día, independientemente de sus medidas, contar con una terraza o un pequeño balcón es un privilegio que hay que saber aprovechar. Un asiento y una mesa (o un mueble que haga las veces de ella) son los elementos indispensables. A partir de ahí, con pericia y creatividad puede crearse un lugar práctico, funcional y bonito.

Disponer de poco espacio no implica renunciar al diseño. En ese sentido, las sillas de forma redondeada, tipo huevo o incluso las colgantes se adaptan muy bien a pequeños espacios llenándolos de personalidad.

Las elaboradas con fibras naturales como el ratán, favorecen el paso de la luz creando un espacio ligero y agradable a la vista. Tan sólo quedará completar con unos almohadones para que sea realmente confortable.

Saber sacarle partido a unas impresionantes vistas es una gran virtud. Decorarla en sintonía con el exterior ayuda a percibirla como una extensión del mismo. Por otro lado, pintar las paredes contribuye a darle profundidad.

La vegetación, del tipo que sea, es otro elemento básico a la hora de decorar una terraza pequeña. Por un lado, una maceta bonita con una planta de exterior de tamaño XL es un buen comienzo para crear un ambiente paradisíaco. Por otro, también es interesante aprovechar el techo o la pared, bien con plantas colgantes bien con macetas tipo geranio que no ocupan prácticamente nada pero visten mucho.

Merece la pena perder algunos centímetros en beneficio de la comodidad. Y es que poder extender las piernas resulta de lo más relajante. Además de contar con macetas o celosías de madera con enredaderas para aportar vegetación, también hay que valorar el uso de césped artificial.

Para espíritus aventureros e independientes existen otras opciones más allá de la clásica terraza. Crear un rincón chill out de estilo bohemio es una de ellas. Delimitar el espacio con una alfombra, cubrirlo con muchos cojines y añadir unos farolillos para cuando anochezca son los primeros pasos para convertirlo en una atractiva zona de ocio.

Cuando el calor aprieta, hasta la más impresionante de las terrazas puede ser inhóspita. Soluciones como cortinas, sombrillas o un original tejadillo de cañizo son bienvenidas.

El mobiliario debe adaptarse al espacio de la terraza para que quede perfectamente integrado. Si el plano es alargado, los sofás de varias plazas y las mesas rectangulares serán buenos candidatos para formar parte de ella.

Si va a permanecer mucho tiempo a la intemperie, es necesario que el mobiliario sea específico para exterior de tal manera que resista el sol, el agua y la humedad. Si bien en cuanto al estilo cuentan con gran aceptación los muebles que imitan las fibras naturales, respecto al color son el blanco, el marrón chocolate, el verde y el azul los más populares.

Siempre y cuando el espacio lo permita lo ideal es colocar una mesa con sillas a juego. Ubicarlas en un lateral en vez de en el centro hará parecer más amplia la terraza pequeña.

En cualquier caso, lo conveniente es elegir el color blanco para pintar tanto la pared como el mobiliario a fin de que no se vea saturado. Para darle altura al conjunto puede utilizarse una planta bien grande en una o dos esquinas.

¿Y si no hay terraza? A menudo se aprovechan zonas de paso para crear un lugar de reunión cómodo y confortable. Una mesa con sillas a juego y algún objeto decorativo como una lámpara de pie, grandes maceteros o una alfombra ligera pueden ayudar a delimitar el espacio otorgándole identidad propia.

Como despedida ¿Nos echamos unas risas?